sábado, 26 de marzo de 2022

El paraíso no es un lugar, es un estado de conciencia

¿De qué me sirve llegar a la cima de la montaña para encontrar la paz si en mi interior no paro de darle vueltas a los pensamientos de miedo o ataque que me hacen sufrir?

Y en el caso contrario, puedo estar en uno de los lugares más inhóspitos y horribles, pero si en mi mente elijo estar en paz, afuera percibiré paz y harmonía con independencia de lo que ocurra en la película del mundo.

El paraíso no es un lugar, es un estado de conciencia.

domingo, 20 de marzo de 2022

sábado, 12 de marzo de 2022

Cuando llegue la muerte

Para mí, la muerte es un proceso por el que tenemos que pasar en el que finaliza el cuerpo, el vehículo temporal que nos ha servido para experimentar en la tierra. 

Nuestra esencia, nuestra parte espiritual, no muere ni nunca morirá. Resulta paradójico que hay personas que después de morir su cuerpo piensan que todavía están en la tierra ya que, como para ellas, su creencia es que todo acaba con la muerte del cuerpo al vivir en su espíritu asumen que todavía continúan en el mundo como un ciudadano más. Como ejemplo, tenemos las películas de "El sexto sentido" o “Ghost. Más allá del amor”.

Cuando llegue ese gran momento en el que se detengan nuestras constantes vitales observaremos atónitos que nuestra vida continúa, aunque ya no podamos hablar con prácticamente nadie de la tierra ya que la mayoría de las personas ni nos verán, ni oirán.

Una vez liberados del cuerpo físico ya no sentiremos dolor alguno, no obstante, nuestro sufrimiento, al ser mental, continuará en esa nueva etapa de tránsito en la que entraremos. Por eso es importante cuando llegué el momento de nuestra muerte soltar los apegos, perdonarnos a nosotros mismos por los errores cometidos, agradecer la oportunidad que hemos tenido de extender el Amor y abrir nuestra mente a la nueva experiencia. Ya lo comprobaremos en primera persona cuando llegue el momento.

sábado, 5 de marzo de 2022

Confía y quédate en paz

Ante una nueva situación inesperada te entra el miedo impulsado desde el ego. Tu mente errada proyecta en el futuro infinidad de escenarios amenazantes y buscas solución para cada uno de ellos como si fuera una partida de ajedrez a varias jugadas vista.

Entras en el bucle de pensamientos obsesivos en vez de abrirte al eterno presente en el que cada situación te puede aportar el aprendizaje que necesitas.

No existe más que este momento, este aquí y ahora, en el que puedes elegir sintonizar con tu esencia para comprobar que esa situación es una importante experiencia que impulsará tu camino interior.

Confía y quédate en paz.

lunes, 28 de febrero de 2022

Los problemas del otro tienen que ver conmigo

Desde el principio de los tiempos vivimos en un mundo de miedo, sufrimiento, envejecimiento y muerte. Un mundo egoico, en el que para que yo tenga algo te lo tengo que quitar a ti. Y seguirá así hasta que en las mentes de cada una de las personas esté presente la idea de Unidad.

Cuando empiece a comprender que los problemas del otro tienen que ver conmigo procuraré colaborar y compartir para ayudarle. Tomaré conciencia que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa ya que, en esencia, somos las múltiples caras de un poliedro que tiene como centro el Amor.

Es posible el cambio, pero tiene que empezar en mí. Si en cada pensamiento de mi mente elijo el Amor en vez del miedo mi mundo cambiará.

sábado, 12 de febrero de 2022

Hablarle a un muerto

Hablarle a un muerto metafóricamente es como hablarle a un coche, al vehículo que nos ha permitido experimentar en esta tierra.

Y es muy posible que cerca del coche esté su conductor.

Con lo que no es inútil decirle unas palabras amorosas a esa persona que ha fallecido ya que su esencia, lo que nunca muere, te puede estar escuchando y tu mensaje será un bálsamo en esa nueva situación en la que se encuentra.

domingo, 16 de enero de 2022

La verdadera causa del dolor está en la mente

En la siguiente reflexión Kenneth Wapnick comenta que tratar una enfermedad con la medicina puede aliviar sus síntomas, que son efecto. Pero no actúa sobre la verdadera causa que está en la culpa. Es decir, la curación o sanación está en la mente donde residen los pensamientos de culpa, normalmente inconscientes, que son la causa de la enfermedad.

“Tienes dolor de cabeza y tomas una aspirina. El dolor de cabeza se va y te sientes mejor. No hay nada malo en sentirse mejor físicamente, pero la verdadera causa del dolor de cabeza persiste: la decisión de la mente de estar enferma, que hace real la culpa y la proyecta sobre el cuerpo. Sin embargo, si bien no hay nada malo en sentirse bien físicamente, hay algo erróneo en creer que el problema está curado cuando no lo está” (Kenneth Wapnick).

Todas nuestras culpas vienen de la culpa original oculta en las profundidades del inconsciente. Se generó hace tantísimo tiempo que es imposible recordarla. Fue el fruto de una decisión: nuestra idea de vivir en un mundo separado de la Fuente, del Amor que somos. Esa errónea y alocada decisión fue el origen de la culpa inconsciente que gobierna nuestras vidas. Aunque lo ignoremos, en cada instante estamos reviviendo esa decisión tomada y la culpa que generó nos corroe interiormente al creer que destruimos el mundo de felicidad y armonía del que gozábamos junto a la Fuente.
Fue justo en ese instante cuando decidimos implantar “un guardián de la separación”, el ego, al que le dimos una instrucción muy concreta: “tú serás el que nos mantendrá alejado de la Fuente”. Para ello fabricamos un universo (Big Bang) en el que tener una identidad individual y escondernos de la Fuente.

Si tenemos síntomas de enfermedad hay que tratarlos para sentirnos mejor. No obstante, si queremos curar el verdadero origen de esa enfermedad, que es el pensamiento de culpa en nuestra mente, podemos practicar el verdadero perdón que la puede eliminar. Si nos quedamos exclusivamente en tratar los síntomas de la enfermedad, la culpa que la generó permanece y volverá a manifestarse de nuevo en forma de enfermedad (culpa proyectada sobre nuestro cuerpo) o bien en nuestras relaciones (culpa proyectada sobre los demás).
En este fragmento Kenneth Wapnick lo matiza:

“Esta es una declaración libre de ambigüedad. La enfermedad es culpa: cuando no hay culpa, no hay enfermedad. Puede haber una apariencia de enfermedad en términos de síntomas físicos o psicológicos, pero, sin culpa, tú, como mente, no te experimentarás enfermo. La enfermedad es culpa. Punto. No está definida por la forma o el síntoma, sino por el contenido de culpa proyectado en el cuerpo” (Kenneth Wapnick).

Según Freud, si no deshacemos la causa, esta permanece para generar otros síntomas. Mientras tengamos culpa inevitablemente tendremos múltiples síntomas.