sábado, 4 de abril de 2026

No pretendo convencerte

Cuando me hablas de tus problemas, agobios y dificultades intento escucharte atentamente. Aunque no lo sepas, son el resultado de tus decisiones, unas conscientes y otras muchas, inconscientes.

Tu ego, que en el fondo también es el mío al estar todas las mentes unidas, se apoya en tus férreas creencias para que sigas su camino que te lleva al sufrimiento. O como mucho, al placer momentáneo, que en breve se evapora.

Insistes en adquirir el papel de víctima en tu trabajo, familia y relaciones. Cuando en realidad, en el fondo, eres tú el que has elegido el entorno y las circunstancias que vives.

Crees que no puedes hacer nada, que no tienes opciones, cuando ya elegiste, sin saberlo, el camino del ego que te lleva a enjuiciar y criticar.  Piensas que lo que te ocurre viene de afuera y solo eres una pobre víctima de las circunstancias.

Es el mismo ego el que te impide mirar en tu interior donde está la respuesta, en el dial de la conciencia donde eliges uno de los dos caminos posibles: el del Amor o el del ego. Y es precisamente ahí donde radica tu única libertad, en el camino que eliges.

Una vez que emprendas el camino elegido te va a ser muy difícil renunciar a sus consecuencias. Por eso, cuando sin saberlo, eliges el camino del ego, como ocurre en la mayoría de las ocasiones, crees que solo te queda quejarte. Ignoras que, siempre que quieras, puedes volver a la casilla de salida, a la encrucijada de caminos y elegir de nuevo por el camino del Amor.

Sigo escuchando tu discurso quejoso y cansino que solo te lleva a hundirte más en el pozo sin fondo de la negatividad.

Podría intentar explicarte que hay otra forma de ver las cosas. Pero mucho me temo que tu ego me bloqueará, y hasta es posible que te provoquen rechazo mis reflexiones. El mismo que intentar explicarle a una persona del siglo XVI, cuando todavía no se había descubierto la electricidad, el funcionamiento de Internet como aldea global. Estoy seguro que su cara de asombro e incredulidad sería todo un poema.

Por eso, no pretendo convencerte con otra forma de ver la vida. Respeto tu estado de madurez interior, en el punto en el que te encuentras ya que todos hemos pasado por ahí.

Cuando llegue el día en que te hartes de sufrir, que no puedas más, a la fuerza te volverás más receptivo y solo entonces buscarás desesperadamente respuesta a tus preguntas vitales. Tomarás conciencia que tu esencia siempre ha estado dispuesta a acompañarte en el camino a la paz interior.

La pelota no rebota hasta que toca el suelo. Tu cambio interior llegará cuando estés preparado para ver la vida de otra manera, no antes.

domingo, 29 de marzo de 2026

¿Cómo puedo ayudar a Noelia?

Permíteme, desde el máximo respeto a tu opinión y creencias, aportar mi punto de vista espiritual a lo que le ha sucedido a Noelia que, después de una durísima vida ha muerto con 25 años por la eutanasia que solicitó.

Si tuvieras una perspectiva espiritual de la vida te darías cuenta que todo tiene un por qué y un para qué en lo que ocurre. Un sentido profundo. Y también, dejarías de juzgar lo que hacen los demás al carecer de la información necesaria. Te volverías más respetuoso y compasivo.

Imagina a Noelia, como alma, que antes de encarnar en este mundo, junto con su guía espiritual, pacta los hitos más importantes de su vida: nacer en un hogar desestructurado y ser agredida por un grupo de tres hombres. Y todo ello con el fin de evolucionar interiormente al pasar por esas pruebas.

Y para ello, acuerda con las almas, que luego serán sus padres, el rol que van a desempeñar, así como con sus tres agresores. Es lo mismo que una obra de teatro en la que se reparten los papeles a los actores. El personaje que agrede a otro no es más que un actor desarrollando ese papel.

El alma de Noelia se ha puesto dificilísimas pruebas para evolucionar que ignora si lo va conseguir.

Los acontecimientos se desarrollan en su vida conforme están previstos en la hoja de ruta. Y es tal el sufrimiento por el que pasa que decide acabar con su vida en varias ocasiones. Con su salud cada vez más deteriorada solicita morir por eutanasia y lo consigue.

Imagina que una vez que ha fallecido pasa a la denominada zona de tránsito en la que han desaparecido sus dolores físicos, al no tener cuerpo, pero no su sufrimiento mental ya que recordará una y otra vez el daño que le han hecho y también sentirá el sufrimiento de sus familiares y amigos al elegir morir.

Es posible que pase así un tiempo, más o menos largo, teniendo en cuenta que el tiempo en el mundo espiritual no es equivalente al terrenal. Hasta que, poco a poco tome conciencia de que lo que le ocurrió no fue más que una difícil prueba de vida que no pudo superar. Dejará atrás su odio y resentimiento para abrirse al Amor. Y en ese momento su guía espiritual, sin juicio, amablemente la acompañará a la zona de Luz donde juntos analizaran su vida y los aprendizajes recibidos. Se formará y preparará para su próxima encarnación.

Y si me preguntas: ¿cómo puedo ayudar a Noelia?
Únete a ella desde el corazón, desde el Amor, sin juicios, ya que esos pensamientos la ayudarán a salir de su sufrimiento. Ten por seguro que le llegan.

domingo, 1 de marzo de 2026

Abre la puerta

Al entrar en una habitación a oscuras, solo con encender una pequeña vela, se desvanece la oscuridad.

Lo mismo ocurre con los miedos que metafóricamente son como la oscuridad. Se desvanecen con la Luz de recordar el Amor que somos.

El principal problema que tenemos es el olvido de nuestra esencia como mente-espíritu eterno. Al ocultar en nuestro interior el Amor bajo espesas capas de ego erróneamente creemos que tenemos que encontrarlo fuera, en las relaciones.

Mantenemos relaciones en las que no estamos bien para evitar enfrentarnos a la "temible" soledad no deseada.

Desde nuestra pequeñez buscamos desesperadamente la aprobación de los demás para formar parte del grupo y evitar ser apartados.

Queremos demostrar a toda costa nuestra validez, lo buenos que somos, encubriendo un gran complejo de inferioridad.

Y todo menos recordar nuestra condición divina, nuestro inagotable potencial interior.

No luches contra tus miedos ya que los aumentarás. Basta con que recuerdes el Amor que eres para que desaparezcan.

Abre la puerta interior a tu esencia y descubrirás que nada has de temer.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Eliges el camino que quieres seguir

La actitud más común que tenemos es la crítica, o la queja, de nuestra situación, a cualquier nivel. Solemos enfocarnos en ver el vaso medio vacío, una visión de escasez impulsada desde el ego. Que también nos anima a compararnos con otras personas que tienen más de esto, o de lo otro, que nos conduce a una insatisfacción permanente.

Estamos en un gran error al dar validez a la versión de la vida que nos aporta el ego con su errónea perspectiva que nos lleva al miedo y al juicio.

Si tomáramos conciencia, si integráramos, que en esencia fuimos creados como una extensión de nuestro Padre, que es puro Amor y abundancia, heredando todas Sus Cualidades, nuestro mundo cambiaría.

Cada instante de nuestras vidas se convertiría en un agradecimiento constante. Esta visión desde el Ser nos llevaría a ver el vaso medio lleno, desde la abundancia, y no entraríamos en las odiosas comparaciones.

Y desaparecía el miedo a la muerte al sentir que somos una mente-espíritu eterna pasando por una existencia temporal corporal en esta tierra en la que hemos venido a practicar nuestras lecciones de verdadero perdón.

Todo ello nos llevaría a la paz interior.

Fíjate que la solución del problema se reduce a una sola decisión. La que tomamos en cada momento de nuestras vidas de seguir sufriendo al elegir al ego, como habitualmente ocurre, o de encontrar la paz interior al seguir al Ser, nuestra esencia divina.

Eliges el camino que quieres seguir: el del miedo o el del Amor.

martes, 6 de enero de 2026

Tú no existes

No resulta fácil comprender que el otro, tal como lo percibo, no existe realmente. La imagen que veo de él no refleja lo que es en esencia, sino mi propia proyección interior.

El mundo exterior funciona como una gran pantalla donde proyecto mi mundo interno. Todo lo que percibo está filtrado por el ego. Por eso, en realidad, siempre me estoy viendo reflejado en lo que observo fuera.

Mis capas del ego distorsionan la percepción. Lo que interpreto como “realidad” es mi versión de lo que ocurre. De ahí que las relaciones con los demás sean una valiosa herramienta de autoconocimiento: las críticas más duras que dirijo hacia otros revelan aspectos de mí mismo que todavía necesito sanar o integrar.

Te propongo un ejercicio llamado “Hoja de proyección”, que puede ayudarte a conocerte mejor. Hazlo con sinceridad.

1. Toma papel y bolígrafo, siéntate en calma y realiza varias respiraciones profundas.

2. Piensa en dos personas: una que te genere rechazo (alguien que odies, envidies o critiques mucho) y otra a la que admires sinceramente.

3. Escribe primero lo que más te irrita de la persona que rechazas.

4. Después, anota las cualidades y virtudes que más valoras de la persona que admiras.

5. Date el tiempo necesario para hacerlo.

Ahora, analiza tus respuestas. Aquello que criticas en los demás suele estar conectado con partes tuyas que niegas, reprimes o no te permites expresar. Son heridas, miedos o necesidades no atendidas que piden ser reconocidas. Mis juicios se reflejan en el otro. Por ejemplo, si has dicho que: “Es autoritario”, pregúntate: “¿En qué momentos, o con qué personas, yo también actúo de forma autoritaria?”

Por otra parte, las cualidades que admiras reflejan tu propio potencial: son virtudes que ya existen en ti o que puedes desarrollar si te lo permites.

Esta idea se relaciona con lo que popularmente se denomina “Ley del espejo”, inspirada en los estudios de Carl Gustav Jung, médico y psiquiatra suizo, sobre la proyección psicológica. Aunque no es una ley formal formulada por Jung, se usa en el ámbito del desarrollo personal para expresar que nuestras relaciones actúan como espejos que reflejan tanto lo consciente como, sobre todo, lo inconsciente en nosotros.

Cuando experimento miedo, ira o desconfianza, estoy frente a mi propia culpa inconsciente. Cuando percibo Amor, es el Amor de mi Ser reflejado en el mundo.

En la medida en que afuera vea más Amor me indicará que he elegido el camino interior correcto al ir retirando paulatinamente los filtros del ego que impiden manifestarse a la Luz interior de mi Ser, que es puro Amor.

martes, 30 de diciembre de 2025

Sin el cambio interior no puede haber paz en el mundo

Cada vez hay más avances científicos y sociales que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas. En el siglo XIX, si no morías al nacer, podías llegar a vivir hasta los 50 o 60 años. Ahora podemos pasar de los 85, y en algunos casos, llegar más allá de los 100, no obstante, al final siempre moriremos.

Por más que nos esforcemos en mejorar el mundo para cambiarlo nunca lo conseguiremos plenamente, ni tampoco, las futuras generaciones conseguirán convertir esta Tierra en el paraíso ideal ya que este es un mundo temporal de miedo, sufrimiento, enfermedad, envejecimiento y muerte. Por eso, es inútil invertir nuestro precioso y escaso tiempo en cambiarlo.

Lo práctico, lo que sí podemos hacer, es cambiar la percepción que tenemos del mundo tomándolo como el aula de clases en la que hemos venido a experimentar las lecciones de verdadero perdón que nos aportarán una nueva visión y momentos de paz interior.

Hazte esta pregunta: ¿Cómo es posible que, con lo mucho que hemos avanzado como sociedad, todavía haya guerras en este mundo?

Mi respuesta, citando el lema fundacional de la UNESCO, es: "Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres y de las mujeres, es en la mente de los hombres y de las mujeres donde deben erigirse los baluartes de la paz". Es decir, hasta que no tengamos paz interior las personas que vivimos en el mundo, seguirán las guerras con los familiares, vecinos, conocidos, entre países… Esto lo puedes observar en cualquier comunidad del mundo en donde se manifieste el ego, como ocurre habitualmente, y no el Amor.

Foto Wikipedia (Francisco de Goya y Lucientes - Duelo a garrotazos)

domingo, 7 de diciembre de 2025

La venganza no repara el daño que te han hecho

Ante una injusticia evidente tu primer impulso es dejarte llevar por la antigua y egoica Ley del Talión del "ojo por ojo, diente por diente" que te hace entrar en la venganza, ira y violencia. Un infierno mental que puede afectar a tu salud. Al vengarte tu sensación será de satisfacción que con el tiempo se convertirá en culpa y miedo al esperar la respuesta de la otra persona.

Tampoco sirve reprimir la ira mirando a otra parte, fingiendo que nada ha pasado, ya que tu pensamiento seguirá centrado en la venganza que puedes somatizar y convertir en enfermedades.

Y lo mismo ocurre cuando tu mente recuerda situaciones injustas. Te quedas anclado en viejos rencores que revives como si estuvieran pasando ahora mismo. Tu ego busca la oportuna respuesta que machaque al otro para que salgas victorioso y recuperes lo que te corresponde. O el erróneo “perdono, pero no olvido”.

Si ante una situación que interpretas como injusta eres capaz de aquietar tu sed de respuesta inmediata cambiarás tu vida en ese instante. Detente y abre tu corazón a sentir la respuesta del Ser, tu esencia, que con su susurrante y melodiosa voz te hará comprender que esa persona actúa desde el miedo y la culpa. 

El Ser te proporcionará una nueva percepción de la situación desde una mirada compasiva. Otro enfoque que te evitará entrar en el círculo cerrado del odio y miedo.

Estás ante un cruce de caminos. Tú eliges por donde seguir.

Cuando veas la situación de otra manera, desde la perspectiva del Amor, encontrarás la paz.