martes, 18 de agosto de 2026

Envejecer es una nueva etapa de la vida

Envejecer te da una nueva perspectiva.

Alejado de las obligaciones y responsabilidades laborales tienes por fin tiempo libre para ti.

Estás de vacaciones permanentes. Aprovéchalas para hacer lo que siempre has querido y por tus ocupaciones no has podido. No permitas que organicen tu agenda cuando te dicen: "como no tienes nada que hacer, podrías...". Planifica tus aficiones, te lo mereces.

Y en esos espacios en los que estás solo contigo intenta elevarte por encima del campo de batalla de este mundo para tomar conciencia de que todo aquello que te ocurrió tenía un sentido. En su momento no le encontrabas explicación. Ahora, contemplas que fue necesario para alcanzar tu experiencia y sabiduría.

Tal vez tu cuerpo se resienta de los intensos años vividos. Es natural. Agradece poder hacer sencillas tareas como levantarte por la mañana, pasear o valerte por ti mismo. En tus encuentros evita "competir con la lista de las enfermedades" para ver cuál está peor. Mira el vaso medio lleno y no medio vacío. Y si tu estado te lo permite, haz ejercicio. Muévete por tu bien estar.

Mantén tu mente activa. Puede ser un buen momento para escribir, leer o estudiar. Evita quedarte pegado a la televisión. Lo peor son las noticias ya que, si no son malas, no son noticias. Es una horrible propagación de miedos. En los diarios digitales de Internet tienes un amplio abanico de opciones para estar al día.

No te ancles en los recuerdos. El pasado ya pasó y nunca volverá. Solo existe tu presente. Y si quieres echar la vista atrás hazlo solo para recordar los buenos momentos vividos.

Mira al futuro con esperanza. Cuando naciste empezaste a escribir una nueva página en blanco en el libro de tu vida, que ya tiene muchos capítulos, y los que te quedan por experimentar.

Cuando llegue ese gran momento, ese fin de etapa, en el que tengas que despedirte de este mundo hazlo desde la serenidad y sin miedos ni culpas. Ante tus ojos se desplegará un nuevo horizonte en el que, por fin, podrás comprobar que la vida continúa más allá de tu cuerpo físico envejecido y enfermo. Estate tranquilo ya que el tránsito no lo harás solo. Tus familiares, o personas queridas, que ya dieron el paso estarán a tu lado para acompañarte.

Y lo más importante, no hagas caso de lo que te acabo de decir, reflexiona y saca tus propias conclusiones.