sábado, 6 de febrero de 2016

Ni felices ni para siempre



Clay Newman, experto en psicología transpersonal, es profesor en varias universidades donde da cursos sobre desarrollo espiritual. Este escritor perteneciente a la llamada «literatura gamberra», ha publicado su segundo libro: “Ni felices ni para siempre”.  Es una provocación para que las parejas modernas puedan disfrutar del amor con conciencia, madurez, responsabilidad y libertad.

Fragmentos del libro:

“Lo bueno de tropezar dos veces con la misma piedra es que empiezas a pensar que la piedra no tiene la culpa. Más que victimizarte, empiezas a asumir la responsabilidad de que tú eres el que te has tropezado con ella. Comienzas a observar con detenimiento la piedra y descubres que está justo ahí, en tu camino, para que aprendas algo valioso acerca de ti mismo”

“Aprende a ser tú el amor que quieres ver en tu relación de pareja”

“Por más que te muevan buenísimas intenciones, jamás caigas en el error de decirles a otros cómo ser felices estando en pareja. Del mismo modo que nadie puede enseñarte a amar, tú tampoco puedes transmitir lo que has aprendido a los demás. Aunque los veas sufrir, no interfieras en su relación”

“Te has pasado tantos años viviendo inconscientemente —identificado con el ego— que estás totalmente desconectado de tu Ser. Tu semilla no ha florecido todavía. Es una potencialidad. Por eso no sabes quién eres y estás tan equivocado en lo que crees que necesitas para ser feliz. De hecho, puede que en este preciso instante te sientas vacío e incompleto. No pasa nada. Es natural. Son síntomas de desconexión. Tan solo mira hacia dentro. Recorre el viaje de vuelta hacia tu verdadera esencia. No hay pérdida. Sabrás que has llegado porque ya no buscarás que alguien de fuera te complete”

No ves a tu pareja como es, sino como eres tú. Las etiquetas con las que defines a esa persona dicen mucho más acerca de ti que de ella. Tu pareja te hace de espejo. Al mirarla, te proyectas, viendo tu propio reflejo”

“Si emocionalmente estás en guerra contigo mismo, te pasarás la vida encontrando alguna excusa para entrar en conflicto con tu compañero sentimental, lo que no hará sino perpetuar tu propio malestar. Y no te engañes: todo ese dolor y todo ese sufrimiento no tienen absolutamente nada que ver con el amor, sino con el ego”

“Libérate de toda la ponzoña que te han contado acerca del amor en pareja y atrévete a escuchar a tu corazón”

“Estás convencido de que tu pareja te hace sufrir. Por eso la culpas de tu malestar e insatisfacción. A su vez, ella considera que tú la haces sufrir. De ahí que te culpe a ti de lo mismo. Y hay algunas parejas que se pasan la vida en esta rueda sin fin... La lucha y el conflicto se perpetúan debido a una creencia infantil completamente falsa: «La causa de mi sufrimiento está fuera de mí». ¡Es mentira! ¡Está dentro!”

La realidad es neutra. Lo que no es neutro es la interpretación subjetiva y distorsionada que hace el ego de los hechos en sí, creando tu propia experiencia sobre lo sucedido”

Cuanto mayor es la desconexión de tu esencia, mayor es también la sensación de carencia, escasez, pobreza e incluso miseria. Esta es la razón por la que no importa cuán abundante sea el bien-tener que poseas. A menos que vivas en contacto con tu riqueza interna, seguirás echando de menos algo para sentirte completo”

“Nadie puede hacerte feliz. Del mismo modo, tú tampoco puedes hacer feliz a nadie”

“Muchas veces buscas en un compañero sentimental el antídoto contra tu soledad; sin embargo, en demasiadas ocasiones el remedio resulta mucho peor que la enfermedad”

“No hay amor suficiente en este mundo para sanar el dolor que sientes por no amarte a ti mismo”

“Tu pobreza consiste en necesitar y depender de otro ser humano para poder sentirte bien. El tipo de relaciones de pareja que atraes a tu vida son un reflejo de cómo te relacionas contigo. Ámate a ti mismo con todo tu corazón y no volverás a sentirte solo. Empieza hoy mismo

“Cada vez que te encuentres pensando del mismo modo en que lo hace la mayoría, es fundamental que hagas una pausa y te tomes un tiempo para reflexionar”

“Madura de una vez. La persona con la que compartes tu vida no es tuya. No te pertenece. Está contigo porque quiere. Lo ha decidido libre y voluntariamente. Y es que no hay nadie en este universo hecho para ti, del mismo modo que tú no estás hecho para nadie”

Tu pareja es como es. Y es bastante posible que no cambie nunca (...) No caigas en el error de idealizarla. Y deja de intentar cambiarla. Eso es violencia, no amor. Además, es una batalla perdida de antemano. No busques al hombre o a la mujer perfectos”

“Irónicamente, cuanto más egocéntrica es tu visión del mundo, más tachas de egoístas a quienes te rodean; eso sí, encontrando siempre excusas para justificar tu propio egoísmo. Relacionarse con alguien no quiere decir depender, pero tampoco ir a tu bola. El equilibrio se logra empleando la herramienta de la comunicación para llegar a acuerdos y pactos que fomenten el amor y la libertad en pareja”

“Que nadie se confunda: la llama de la pasión no decae cuando te casas, sino cuando se deja atrás el noviazgo. Es decir, cuando lenta e imperceptiblemente desaparecen el coqueteo, el galanteo, la seducción, los arrebatos, los besos, el afecto, las caricias y la ternura. Y al apagarse definitivamente, terminas acomodándote a la ley del mínimo esfuerzo. Tu relación funciona igual que una flor. Si no la riegas termina marchitándose”

“Poner fin a una relación al mínimo desencuentro es igual de erróneo que perpetuarla cuando ya no hay absolutamente nada que la mantenga unida. No se trata de aguantar, sino de disfrutar. Y para ello no cabe más remedio que concebir tu relación de pareja como un proceso de aprendizaje”

“El primer paso para construir una relación de pareja más satisfactoria es comprender un principio universal: hombres y mujeres comparten un mismo origen; proceden de la misma fuente desde la que han surgido todas las cosas. Sin embargo, mujeres y hombres están movidos por fuerzas distintas. Por más que la cultura pretenda que tu pareja y tú seáis iguales, no tenéis nada que ver”

“Tu pareja no te completa, sino que te complementa”

“En vez de tratar de cambiar al otro, el desafío pasa por aprender lo que tu compañero ha venido a enseñarte. Solo así podrás integrar los polos masculino y femenino que hay dentro de ti, convirtiéndote en un ser humano más consciente y completo”

“Aprende a amarte como nadie nunca te ha amado ni te amará jamás. Solo así podrás salir de esa invisible cárcel llamada «dependencia emocional», cada día con más presos”

Tu mujer no es complicada. ¡En realidad es tremendamente fácil! Todos sus problemas y conflictos emocionales tienen una misma raíz: no sentirse querida por ti”

“La principal razón para emparejarse es sentir el anhelo de aprender, crecer, madurar y evolucionar como ser humano. Si no estás comprometido con ello, no la líes. No juegues con los sentimientos de los demás. O por lo menos déjalos claros desde el principio”

“La pareja puede ser uno de tus grandes maestros en el camino de aprendizaje que es la vida. Emparéjate porque sabes que de este modo crecerás espiritualmente mucho más que estando solo. No en vano, tu compañero te hace de espejo, y ves con nitidez aquello de lo que careces o tienes miedo. Lo cierto es que si cuentas con las herramientas adecuadas, estar en pareja puede ser una de las mayores bendiciones de tu existencia”

“Una pareja de verdad funciona de tal modo que ambos miembros se sienten más felices y realizados que yendo cada uno por su lado. Por eso eligen cada día seguir estando juntos, compartiendo sus vidas con amor. Eso sí, respetando cada uno la individualidad del otro”

“La convivencia genera muchos roces y choques entre egos. Y al no saber lidiar emocionalmente con esta situación, es imposible que haya aprendizaje ni cambio”

“¿Cómo puedes estar bien con tu pareja si no sabes estar a gusto contigo mismo?”

“Una persona que no sabe ser feliz por sí misma es un peligro social; se convierte en alguien que espera que otros le hagan feliz. Y dado que es una reclamación imposible de realizarse, termina pagando su infelicidad con los demás”

La única causa de tu sufrimiento es tu incapacidad de aceptar la realidad. Y para ello necesitas crecer en comprensión, consciencia y sabiduría. Solo así puedes relacionarte sin sufrir ni ser cómplice del sufrimiento ajeno”

“Cada pareja que has tenido ha sido una inmejorable oportunidad para aprender acerca de ti mismo. Y es que son precisamente estos vínculos íntimos los que despiertan lo mejor y lo peor que hay en ti. Si los aprovechas, puedes iluminar tus zonas más oscuras, creciendo y madurando como ser humano. Con cada relación te vas descubriendo

“La vida es un camino de aprendizaje. De ahí que sea esencial elegir a la compañía adecuada. Y no para llegar a un destino en concreto, sino para aprender y disfrutar al máximo del camino”

 La auténtica libertad es una semilla que crece gracias a la confianza, el compromiso y la lealtad

El amor y la libertad son las dos alas de un mismo pájaro. Ambas son necesarias para que tú y tu pareja podáis volar juntos, cada uno por separado"

Es imposible que una pareja sobreviva a menos que cultive la comunicación, la complicidad, la empatía, la flexibilidad, la paciencia, el respeto y la generosidad

domingo, 17 de enero de 2016

Nadie vino aquí a sufrir


Emilio Carrillo, economista y escritor (54 libros publicados y más de 500 artículos) ha publicado el libro “El tránsito” en el que relata su experiencia cercana a la muerte (ECM). Nos habla de cómo le provocó un profundo cambio en su vida, un renacer que impulsó su despertar consciencial.

Fragmentos del libro:

“La espiritualidad tan solo consiste en darnos cuenta de que somos una dimensión espiritual encarnada en una dimensión física, es decir, un ser encarnado en un cuerpo, o lo que es lo mismo, un Conductor encarnado en un coche. Este cuerpo o coche nos permite vivir la experiencia humana, pero nosotros somos mucho más que él, y regimos sobre él (es decir, sobre nuestro yo físico, mental y emocional). En esto consiste conocerse a sí mismo

“La Consciencia o Espíritu es tu esencia, y sentirla es sencillo si dejas a un lado la mente y escuchas al corazón”

Estamos en este plano humano en una condición de olvido de lo que somos, y la tarea fundamental que tenemos en esta vida es la de irlo recordando”

“El estado de recuerdo pleno de nuestra auténtica entidad, de la auténtica dimensión de lo que realmente somos, es lo que coloquialmente se llama despertar

“Al encarnar, cada cuerpo, cada «coche», está ajustado, en su marca y modelo, a las experiencias que el Conductor quiere vivir”

“Nadie se marcha hasta que ha llegado su hora”

“Y el tránsito dura hasta el momento en el que el Conductor, después de abandonar el coche, se introduce en el metafóricamente llamado «túnel de luz» para acceder, así, a ese otro plano de existencia que se suele calificar como vida más allá de la vida”

“No todos los Conductores desencarnados emprenden el viaje hacia la luz, sino que los hay que se quedan rondando por este plano”

“Hacemos el tránsito en el mismo estado de conciencia que teníamos antes de iniciarlo. Si nuestro estado de conciencia es de gran olvido –muy ligado a lo material, a lo puramente físico–, nos va a costar percibirlo. En cambio, si tenemos un estado de conciencia abierto, si ya hemos empezado a recordar lo que somos, si ya hemos comenzado a entender y atisbar que hay otras realidades que no son puramente la material, la percepción de ese acompañamiento será mucho más sencilla y directa”

La muerte es un imposible, un fantasma de la imaginación humana, un invento de la mente. Todo es vida y la muerte no es tal, sino una puerta que se abre para pasar de una habitación a otra dentro de la propia vida, es decir, para ir de la vida en esta encarnación física a la vida en otro plano de existencia intangible e inefable”

“Tener miedo a la muerte es tenerlo a la vida, pues no hay vida sin muerte, ni muerte sin vida. Y comprender la muerte es entender la vida”

“Elegimos unos desafíos para poder afrontarlos y resolverlos”

“Las causalidades, las sincronías, no son ficciones de la mente; dales mucha importancia, ahonda en ellas, porque tienen un porqué y un para qué profundos. Nada ocurre por casualidad; interioriza en conciencia cualquier encuentro, cualquier conversación, cualquier circunstancia”

“A lo largo de nuestra existencia física, todo tiene su porqué y su para qué en clave de nuestro proceso consciencial (...) Aquello que en un determinado momento de nuestra vida consideramos que fue un error, una equivocación, algo de lo cual tal vez nos arrepentimos, no fue un error, porque constituyó nuestra respuesta ante una experiencia concreta; la respuesta que correspondía que diéramos en ese momento en función de nuestro estado de conciencia. Esa respuesta que dimos, esa actuación que acometimos, sirvió para impulsar nuestro estado consciencial”

“Y así se llega a descubrir el gran secreto de la vida, que es que esta merece que se confíe plena y absolutamente en ella. En vez de querer controlar y programar, confiamos. Y a partir de ahí aceptamos”

LECCIONES DEL MÁS ALLÁ PARA ESTA VIDA

“Recuerdo que, en el contexto de mi ECM, en el momento de introducirme en la galería de luz percibí con meridiana nitidez dos cosas: la primera de ellas, que morimos cuando lo decidimos. La segunda, que nuestra auténtica naturaleza es la consciencia

La decisión de cuándo hacer el tránsito se halla ligada al «propósito de vida» de cada cual y se adopta una vez que ha sido cubierto dicho propósito de vida o, llegado el caso, cuando uno asume que ya, dado lo mucho que se ha apartado de él, resulta imposible su cumplimiento. No hay casualidades en relación con esto, por más que el fallecimiento pueda acontecer de forma aparentemente fortuita o inesperada”

“Puedes morir en un accidente, sí, pero debes saber que ha sido creado y provocado por ti, porque habrá llegado el momento de finiquitar tu experiencia en ese vehículo físico, esa experiencia humana. Fue tu decisión que abandonarías el vehículo en ese instante y de ese modo; fue tu decisión que el vehículo dejaría de funcionar en ese momento”

“Ese duelo, ese morir en vida que provoca a veces la pérdida de un ser querido, se debe sencillamente a que no hemos percibido a dicho ser querido como lo que es. Nos hemos quedado en el disfraz, en el coche, en el vehículo; no hemos llegado a percibir al Conductor”

Nadie vino aquí a sufrir, sino a desentrañar el rompecabezas de la vida”

jueves, 31 de diciembre de 2015

Os deseo lo mejor para 2016

2016, un tiempo nuevo para eliminar las barreras que impiden manifestarse al Amor.

Una oportunidad de vivir en plenitud, aquí y ahora ya que no existe nada más.
 
Nuevas ocasiones para experimentar y aprender de la Vida.
 
Os deseo un 2016 en el que la Paz inunde los corazones.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Tuve un sueño

Y soñé que cada uno se ocupaba de sus asuntos, sin criticar ni enjuiciar a los demás.

También soñé que el anhelo de las personas era compartir. Tanto sus bienes materiales, como  el conocimiento y buen hacer. Y de esta manera cada uno aportaba lo mejor de sí enriqueciendo a los demás y a sí mismo. No había pobreza.

Era una sociedad en la que no existían regiones, países ni fronteras. Todos éramos ciudadanos del mundo sin importar razas, ni creencias.

Para elegir a los gobernantes lo hacíamos buscando aquellos que fueran más honestos, íntegros, equilibrados y sabios. Grande era la responsabilidad y el compromiso de los elegidos ya que ponían su vida el servicio del bien común.

A los niños se les educaba emocionalmente en las escuelas. Se les enseñaba que el sentido de la vida es compartir y servir.

Una sociedad en la que cumplir años era sinónimo de sabiduría y respeto. No había soledad en las personas mayores.

Era una sociedad basada en el amor, que es la esencia de todos y cada uno de los que la integran.

Al despertar me di cuenta que no estamos tan lejos de esto. Ya que bastaría con que cada uno aportara su granito de arena y ello llevaría a un cambio global.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Sois la voz del cambio en esta sociedad

Comparto con vosotr@s mi mensaje de agradecimiento a los voluntari@s de Amics de la Gent Major en el Encuentro Anual de Voluntarios:
 
"Queridas voluntarias y voluntarios, sois la voz del cambio en esta sociedad.
Sois la savia del árbol de la esperanza que cambiará el mundo desde el amor.
Vuestra generosidad y entrega incondicional es ejemplo en una sociedad profundamente enferma, basada en el tener y no en el Ser.
Sois el nuevo paradigma, ejemplo de generaciones futuras.
Cada vez serán más las personas que se unirán a este imparable movimiento de amor.
Y llegará el día en el que el núcleo creado por la unión de vuestros corazones dará paso a un nuevo amanecer en el que reine la justicia social, la solidaridad y la paz.
Una nueva sociedad en la que nadie se sentirá discriminado.
Una sociedad en la que servir y ayudar a los demás será lo natural.
Una sociedad basada en compartir, ya que nos sentiremos como una Unidad Indivisible, que nos ayudará a comprender que aquello que hago al otro, realmente me lo estoy haciendo a mí mismo.
Las semillas de amor que estáis plantado ya están dando sus frutos”

domingo, 18 de octubre de 2015

Tiene que haber otra manera de vivir



María Dolores Gil Montoya en su trabajo El perdón como práctica liberadora frente a la proyección del ego explica el funcionamiento del ego, lo desenmascara y comenta algunas de sus trampas para darnos cuenta del sistema de pensamiento que nos guía. También propone los pasos a seguir con el Perdón Verdadero para deshacer la culpa.

Fragmentos del trabajo: 

Llega un momento en nuestras vidas, y esto yo creo que todos, en mayor o menor medida lo hemos experimentado alguna vez, en el que nos planteamos “que tiene que haber otra manera de vivir, que tiene que haber un camino mejor, que hay algo que no anda bien, ya está bien de crear sufrimiento para nosotros mismos o los demás. Y hemos intentado cambiar las circunstancias de nuestra vida, hemos cambiado de trabajo, de amistades, de pareja y al final siempre la insatisfacción y el sufrimiento aparecen. 

El ego es la fábrica de pensamientos que hemos hecho realidad; con la que nos identificamos, la voz en la cabeza, la cual duda que exista algo más en nosotros aparte de ella misma, es el personaje que sostenemos mediante el pensamiento. Literalmente, ha tomado el control de todo lo que la mayoría de nosotros pensamos, sentimos y creemos. Algunos maestros dicen que el ego es la prisión más grande que se ha inventado hasta ahora.

Una de las primeras trampas es creer que el ego es nuestra verdadera Identidad, el ego no es más que una confusión con respecto a nuestra identidad. Es un falso sustituto de lo que realmente somos.

La culpa se puede, entender en este contexto, como todos nuestros sentimientos, creencias y experiencias negativas sobre nosotros mismos. Puede ser cualquier forma de odio o rechazo a uno mismo; sentimientos de incompetencia, fracaso, vacío; sentimientos de que nos falta algo o carecemos de algo o de que algo está incompleto. 

La mayor parte de esta culpa es inconsciente; podemos compararlo con un iceberg, las experiencias conscientes de culpa son sólo la punta del iceberg (...) La mayoría de las experiencias de cuán horribles creemos que somos están debajo de la superficie de nuestra mente consciente y por lo tanto las hace virtualmente inaccesibles para nosotros. 

El sentirnos culpables conlleva implícita la idea de que seremos castigados por las cosas terribles que creemos haber hecho y lo horribles y malvados que creemos que somos. La culpa siempre exigirá castigo, psicológicamente no hay forma de evitar esto. Así es como surge el miedo. De manera que todo miedo, no importa cuál nos parezca que es su causa en el mundo, surge de la creencia de que debo ser castigado por lo que he hecho. 

La fuente de nuestra culpa (odio hacia nosotros mismos), no está fuera sino dentro. Pero la proyección busca hacernos ver nuestra culpa fuera de nosotros y luego tratar de resolverlo allí fuera, donde no está realmente, por lo tanto nunca vemos el problema que está adentro.

Lo que el ego hace es establecer un ciclo de culpa y ataque, según el cual mientras más culpables nos sintamos mayor es nuestra necesidad de negarlo en nosotros y de atacar a otra persona. Pero mientras más ataquemos a alguien, mayor será nuestra culpa por lo que hemos hecho (…) Eso sólo nos hará sentir culpables, y esto mantendrá el ciclo repitiéndose una vez tras otra. Es este ciclo de culpa y ataque lo que hace funcionar este mundo; no es el amor, y esta es la dinámica que está tan presente en nuestras vidas, tanto individual como colectivamente. 

Es esencial para el ego que haya enemigos, relaciones de odio especial sobre quienes podamos proyectar nuestro odio y nuestra culpa y posteriormente atacarlos y así culpar de la desgracia y la infelicidad que es nuestra propia responsabilidad. Esto origina un mundo de buenos y malos; víctimas/victimarios; nosotros/ellos; inocentes/culpables. Mientras tanto nuestra culpa sombría permanece escondida en nuestro inconsciente.

Aunque está oculto por el ego, hay un pensamiento que nos recuerda nuestro verdadero Ser, el recuerdo de lo que somos es lo que hemos llamado el maestro interno, nuestro guía, la respuesta, nuestra esencia, espíritu santo, etc., son diferentes nombres para la parte de nuestra mente separada que recuerda la Verdad, la cual sólo ve el Amor que somos.

El ego lo podemos representar como una cebolla formada por capas y capas de complejidad que hay que ir deshaciendo para llegar a la verdad que hay debajo. Pero, como decía antes, no podemos deshacer algo con la misma mente que fue creado. Necesitamos buscar dentro de nosotros el recuerdo de la Verdad para que nos muestre con su luz el error y pueda ser corregido. 

Debemos estar agradecidos a cada persona en nuestras vidas, especialmente aquellas con quienes tenemos más problemas. Las que más odiamos, las que encontramos más desagradables, con quienes nos sentimos más incómodos, son aquellas, que si no hubieran estado en la película y en la pantalla de nuestras vidas, no sabríamos que esta culpa está verdaderamente en nosotros y no tendríamos la oportunidad de soltarla. 

La única oportunidad que tenemos de perdonar nuestra culpa y de liberarnos de ella es viéndola en alguien más y perdonándola allí. Al perdonarla en esa otra persona la estamos perdonando en nosotros mismos.

Resumiendo, los tres pasos del perdón son: el primer paso deshace la ira proyectada al admitir que el problema no está fuera de mí; el problema está dentro de mí. El segundo paso dice que el problema que está dentro de mí es uno que yo forjé y que ya no quiero. El tercer paso se toma cuando se lo entregamos al Maestro Interno, nuestro Amigo, y Él se hace cargo. 

Es trabajo de toda una vida deshacer nuestra culpa y la razón es que la culpa es tan enorme que si nos enfrentamos a ella de una vez sería tan abrumadora que no podríamos con ella. Por lo tanto tenemos que manejarla por partes. Las distintas experiencias y situaciones que comprenden nuestras vidas se pueden utilizar como parte del plan de nuestro verdadero Ser para llevarnos de la culpa a la Inocencia. 

Cada circunstancia en mi vida, la veo como una oportunidad para sanar una parte de mi mente inconsciente que está saliendo a la superficie. Cada problema que vemos en el otro, es realmente el deseo secreto de excluir de nosotros mismos alguna parte de nuestra culpa y así no tener que soltarla. 

Lo que escogemos en términos de perdonar a alguien es lo mismo que escogemos en términos de perdonarnos a nosotros mismos. No hay diferencia entre lo interno y lo externo; todo es una proyección de lo que sentimos internamente. Si sentimos culpa internamente, entonces eso es lo que proyectaremos hacia fuera. Si sentimos el Amor que somos dentro, entonces eso es lo que extenderemos hacia fuera.

Cada persona y circunstancia en nuestras vidas nos ofrece la oportunidad de ver lo que está dentro del proyector de nuestras propias mentes; nos ofrece la oportunidad de escoger otra vez, de elegir de nuevo.

Tenemos que tener en cuenta que no somos responsables de lo que pasa en el mundo, (puesto que la Proyección funciona igual a nivel colectivo), sino de cómo percibo lo que veo, cómo interpreto lo que ocurre y esto depende de mis creencias, condicionamientos, etc. 

Me hago responsable de lo que veo y percibo, como primer paso para poder transformarlo. Así, el poder para cambiar lo que veo y siento, lo tengo yo y ya no soy una víctima del mundo, sino que me empodero, recupero mi poder, me hago responsable de mí.

De nada sirve, meditar todos los días una hora, si luego me paso el resto del día indignado, triste, resentido, o con fuertes subidas y bajadas, con cualquier circunstancia que se me presente.

La meditación, me va a dar el entrenamiento mental, para poner atención plena en cada vez más momentos de mí día a día. Y en cada situación, puedo practicar esto: Si no me siento bien con lo que estoy interpretando (juzgando), ELIJO DE NUEVO, probablemente lo estaba viendo con el Ego (pero no me siento culpable por ello), tengo el poder de elegir verlo de otra manera y mi práctica consiste en elegir el PERDÓN y perdonar aquí significa reconocer que no sé nada de nada, que no veo el cuadro completo, y que estoy dispuesta a que se me muestre la Verdad, a que se me enseñe, en realidad perdono siempre mi proyección (no puedo perdonar si sigo viendo culpabilidad, es imposible, no funciona, y este es el perdón del mundo, el que hemos aprendido). 

La práctica consiste en volvernos conscientes de nuestros pensamientos, sentimientos y creencias a lo largo del día. Es mediante esta toma de consciencia, del perdón y de la transformación de esos pensamientos y creencias como nos encontraremos a nosotros mismos. Para ello, tenemos que estar dispuestos a cuestionar el sistema de pensamiento del ego con el que nos hemos identificado, con la disposición de dejarlo ir. 

Todos los seres somos Uno, estamos conectados y formamos parte de la misma Mente, incluso la Física Cuántica, apunta a que la realidad es una totalidad unificada donde todas las cosas están entrelazadas, donde nada existe en y por sí mismo.