sábado, 5 de mayo de 2012

La lección de la paciencia

Comparto con vosotros fragmentos del libro “Lecciones de vida” de Elisabeth Kübler-Ross y David Kessler.

“La paciencia es una de nuestras más difíciles lecciones, tal vez la más frustrante de aprender”

“Cuando uno está enfermo o depende de alguien, a cualquier parte que mire hay una lección de paciencia”

“Una lección de paciencia es que no siempre obtenemos lo que deseamos. Tal vez queremos algo en este momento, pero tarda en llegar, si es que llega. Aun así, siempre conseguimos lo que necesitamos, aunque no encaje en nuestro cuadro mental”

“La gente ya no sabe esperar, ni sabe lo que esto significa. Es agradable tener lo que uno quiere cuando lo desea, pero la capacidad de demorar la gratificación es importante”

La clave de la paciencia es saber que todo va a salir bien y confiar en que existe un plan. Es fácil olvidarlo, y por ello muchos intentan controlar situaciones que de otro modo funcionarían como estaba previsto, en su momento adecuado y perfecto”

“No tendrás ninguna experiencia vital antes de estar preparado, cuando descubras la confianza y comprendas que las cosas suceden como deben y en su propio tiempo. Entonces podrás relajarte”

“La mente quiere creer que, si cambiamos nuestras circunstancias, encontraremos paz. La mente piensa que tenemos que hacer algo. Pero la realidad es que podemos aceptar las circunstancias tal como son, sabiendo que una profunda paciencia nos dará una profunda paz y sanación

“Ser paciente no significa que tenemos que ser víctimas. Ser paciente no significa que carecemos de poder, no significa tener que tolerar abusos o padecer circunstancias terribles”

“La vida es una serie de experiencias por las que pasamos todos. Existe una razón para cada experiencia, aun cuando no la veamos; hay un propósito en todas las cosas. Todo lo que ha ocurrido es para que aprendamos las lecciones que nos son necesarias. Pero es difícil aprender esas lecciones si gritamos con impaciencia: ¡Esto no me gusta! ¡Quiero que cambie!. A veces sólo hay que vivir la experiencia, en lugar de rechazarla, quejarse de ella o intentar cambiarla”

“Cada experiencia nos lleva hacia un bien superior y una sanación más profunda. Lo maravilloso es que no tenemos que hacer nada especial para conseguirlo. Simplemente vivir la vida tal como se nos presenta”

“El primer paso para adquirir paciencia es renunciar a la necesidad de arreglar o cambiar las cosas, comprender que algunas cosas son como son por una razón, aunque nos parezca lo contrario o no podamos verlo”

Si algo no se puede cambiar, intenta verlo con buenos ojos. Trata de tener un poco de fe en el proceso y en el desarrollo de las cosas. Pese a nuestra idea de que las cosas necesitan nuestro auxilio, muchas de las cosas sorprendentes que suceden en el mundo ocurren sin nuestra ayuda, interferencia o asistencia”

“Hay un poder en el mundo. Debemos confiar en que todas las cosas se mueven hacia el bien, aunque no lo advirtamos ni lo veamos. Eso es fe. Tener paciencia es tener fe”

“La mayoría de las personas no cambiarían sus malas experiencias cuando llegan al final de la vida, porque han aprendido de todo lo que les ha ocurrido. Todo aquello por lo que pasas, cada tormenta en la vida, ocurre para que nazca un perfecto tú

“Si las cosas suceden con demasiada rapidez o con demasiada lentitud para ti, recuerda que tu medida del tiempo no siempre es la mejor, y que existe un plan. Puedes guardar calma y dejar que la vida se revele”

“Al universo le importa quién eres, y, en cualquier situación, en cualquier tiempo, llevará a tu vida lo que necesitas para convertirte en la persona que debes ser. La clave está en confiar y tener paciencia

domingo, 15 de abril de 2012

El Derecho a la Libertad de Sentimiento

Vicent Guillem que trabaja como investigador en la determinación de la predisposición genética al cáncer ha publicado su segundo libro titulado “La Ley  de Amor” que es la continuación de “Las leyes espirituales”.

Según comenta en el prólogo:
“Deseo que te sirva para conocer mejor tus sentimientos, que te permita distinguir los sentimientos de amor verdadero de las formas de egoísmo que imitan al amor pero que no lo son, que busques alimentar los primeros y eliminar los segundos pues es la única forma de llegar a ser feliz.”
Deseo que consigas perder el miedo a amar, para que tu vida sea un reflejo de lo que sientes. Espero que después de leer este libro te quede claro que tienes un derecho fundamental que no debes permitir que nadie vulnere, y éste es el derecho a la libertad de sentimiento.”

Aquí tenéis algunos fragmentos del libro:

¿Cuál es, según tu criterio, la aspiración más importante del ser humano?
Alcanzar la felicidad verdadera y duradera.

¿Cuál es el secreto para alcanzar la felicidad?
Amar, pero no es ningún secreto. Cada espíritu, es decir, cada ser humano conoce, intuye que necesita amar para ser feliz. Todo su proceso evolutivo gira en torno a ese objetivo, desarrollar la capacidad de amar para ser feliz.

¿Cuál es el camino a seguir? ¿Quiero decir, si queremos avanzar en el amor, por dónde empezamos?
El camino empieza por uno mismo y continúa con los demás. Es decir, que hay que amarse a uno mismo para poder amar a los demás.”

“El trabajo es doble. Por un lado tenemos el desarrollo de los sentimientos y por otro el de la eliminación del egoísmo.”

¿Pero qué es amarse uno mismo?
Actuar con libertad de sentimiento, es decir, reconocer las necesidades afectivas propias y los sentimientos y pasar a desarrollarlos para que sean el motor de la vida, para que las decisiones importantes de la vida sean tomadas de acuerdo con esos sentimientos.

¿Qué es amar a los demás?
Sentir a los demás como a uno mismo. Cuando uno siente al otro como a sí mismo, siente la felicidad del otro tanto como la suya propia y percibe el sufrimiento del otro como si fuera el suyo propio. Cuando una persona ama a los demás desea la felicidad de los demás tanto como la suya propia y se esfuerza tanto por ayudarles a alcanzar esa felicidad como para que sus acciones no les perjudiquen ni generen sufrimiento.

¿Y de dónde viene el sufrimiento?
El sufrimiento puede venir como consecuencia de las acciones egoístas de los demás, o como consecuencia del egoísmo propio. Es decir, que a veces se sufre porque somos víctimas de actos egoístas de los demás, mientras que otras veces nuestra propia actitud egoísta hace que juzguemos los actos de los demás equivocadamente, culpándoles de nuestro sufrimiento, cuando en realidad sufrimos porque los demás no actúan conforme esperamos o exigimos de ellos. También se sufre cuando una persona reprime sus sentimientos y no vive de acuerdo con ellos, sino en contra de ellos. Esta última es la causa de un sufrimiento más intenso.”

“La toma de conciencia de nuestras actitudes egoístas forma parte del aprendizaje espiritual, pues en muchas ocasiones se actúa egoístamente sin conciencia de que ese egoísmo provoca daño en los demás. Por eso nos resulta necesario vivir las consecuencias de nuestros actos para tomar conciencia del sufrimiento que hemos generado”

El libro completo lo podéis descargar gratuitamente en formato electrónico de su blog o adquirirlo en papel por un importe simbólico en las tiendas que se indican.

En mi canal de video de Youtube podéis ver conferencias y entrevistas a Vicent.

sábado, 31 de marzo de 2012

Liderazgo Horizontal

Comparto con vosotros un artículo publicado en el blog Felicidad Laboral

Es un virus contagioso totalmente benigno. Es más, todo el mundo lo lleva dentro, y sólo hay que permitirle que se expanda, ayudarle a que se haga fuerte, cultivarle con cariño, regarle y dejar que emerja y se muestre al mundo como un humilde regalo. Se llama “Liderazgo Horizontal” y como su propio nombre indica trae nuevos “horizont-es”.
 
Se haya instalado en el mismísimo núcleo de la esencia de todo ser humano y no se le conoce antídoto ni vacuna. Lo único posible es inhibirle, osea dejarle dormido.

Liderazgo horizontal es el tipo de liderazgo necesario para la reconstrucción social y económica en la que está envuelto el mundo.

Líderes horizontales son ese tipo de personas incrustadas a lo largo y ancho del tejido social, silenciosos, no hacen ruido pero emiten melodías de fondo que transmiten buenas vibraciones. Están comprometidos en aportar soluciones allí donde surgen problemas.

Les gusta el trabajo en equipo aunque se sienten cómodos encargándose, ellos solos, de diferentes tareas. Han aprendido a escuchar y a tener en cuenta lo que escuchan.

Dialogan, proponen, se responsabilizan y como buenos aikidokas, rápidamente cambian la energía del ataque por la danza. No les gusta quejarse sino exponer y proponer. Aprovechan cualquier resquicio para respirar, sonreír e introducir alguna broma.

Reconocen sus brotes de ira y tratan siempre de transmutarla en energía creativa. Algunos han estudiado importantes carreras, otros han aprendido un oficio, otros han venido de un país lejano.

No son amigos de decirle a los demás lo que tienen que hacer, pero proponen indican, opinan, preguntan, enseñan, si hay que hacerlo dan directrices, evalúan y agradecen.

Raramente se les ve criticando, juzgando, o gritando pero cuando lo hacen ponen todo su empeño en transformar sus equivocaciones. Se toman tiempo para recibir inspiración, procuran no tomar decisiones precipitadas y esperan a escuchar lo que a veces llaman su “voz interior” o su intuición.

Les podemos encontrar como dependientes de un supermercado, jefes de equipo en un ministerio, artesanos del pan en un mercadillo de pueblo, técnicos de un equipo informático, profesores en un instituto, directores comerciales o atendiendo por teléfono un equipo de reclamaciones.

Hubo algunos famosos, Ghandi uno de ellos, Martin Luther King otro, Jesús, y otros pero ha habido y hay miles que solo se conocen en su barrio o comunidad.

La sociedad actual necesita muchos líderes horizontales que sigan extendiendo este virus benigno y contagioso. Necesitamos nuevas formas de entender el trabajo, la actividad productiva, el sentido de para qué son las empresas, que supone crear “buenos trabajos” para todos.

Necesitamos personas que aporten actitudes, ideas, acciones, y formas que vuelvan a traer el alma a una sociedad que se la vendió al mercantilismo salvaje, a la especulación ciega, a la explotación enmascarada.

Tenemos ahora la oportunidad de limpiar las epidemias nocivas de una sociedad que quiere recobrar la salud perdida.

Gracias a los líderes horizontales pasados, presentes y a aquellos por venir.

sábado, 25 de febrero de 2012

Sentir a los demás como a uno mismo


Comparto con vosotros fragmentos del libro Las leyes espirituales de Vicent Guillem Primo.

¿Qué es, según tú, el amor?
El amor puede definirse en su grado máximo como la capacidad de sentir a los demás como a uno mismo.”

“La manifestación del amor en el plano energético es la energía de más alta vibración, la luz más brillante, la luz de las estrellas. Esa vibración, la vibración del amor, al igual que la luz, se puede transmitir y ser percibida.”

¿Y qué es lo que se experimenta exactamente con el amor?
Cuando un ser experimenta el amor verdadero, se siente lleno, plenamente feliz, invadido por una vibración, una fuerza y una sensibilidad extraordinarias. Ya no necesita nada más para ser feliz.”

“Cuanta más capacidad de amar tiene el ser, más alta es su vibración y mayor energía es capaz de transmitir. Cuando alguien ama transmite esa vibración amorosa a los demás. Si el receptor o receptores de la misma son sensibles, lo perciben como una oleada de calor intenso que no quema, una vibración que lo recorre a uno por completo, que llega hasta el rincón más profundo, como si llenara cada uno de los poros de su alma, estremeciéndole y haciéndole sentir como envuelto por una nube de paz y armonía. En ese estado de bienestar interior uno se siente optimista, alegre, relajado, sereno y descubre que los problemas de su existencia no son tan graves.”

¿Cuál es el primer paso que uno debería dar para poder amar?
Para amar es necesario sentirse a uno mismo, y para sentirse a uno mismo es necesario conocerse a uno mismo. Si quieres amar a los demás, aprende primero a amarte a ti mismo, a través de conocerte a ti mismo. El que no se quiere a sí mismo no puede querer a los demás.”

¡Pero yo tenía entendido que para amar a los demás tienes que renunciar a ti mismo!
En absoluto. Lo que tienes que hacer es renunciar a tu egoísmo, pero no a tus sentimientos. Lo que ocurre es que tenéis un concepto de lo que es el amor que es incorrecto, porque mezcláis el amor con el egoísmo. Amarse a uno mismo no es creer que uno es mejor que los demás y que por ello ha de dedicarse a satisfacer caprichos egoístas, sino reconocer las necesidades afectivas propias, los sentimientos, y desarrollarlos para que sean el motor de nuestra vida. Por esto he dicho que para amar verdaderamente es tan importante conocerse a uno mismo. Conocerse implica saber distinguir entre lo que sentimos y lo que pensamos, reconocer entre lo que viene de nuestro sentimiento y lo que viene de nuestro egoísmo.”

¿Entonces, cómo distinguir lo que es el amor de lo que no lo es?
El amor en su máxima expresión ha de ser incondicional. El que ama verdaderamente no espera nada cambio, y el que actúa por interés no está amando verdaderamente. El amor ha de ser libre, si no, no es amor. No se puede forzar a nadie a amar.”

“El que quiera amar ha de querer también renunciar al egoísmo. El amor y el egoísmo son conceptos contrarios, incompatibles entre sí, antagónicos. No se puede amar sin renunciar al egoísmo, ya que el egoísmo es en realidad la ausencia de amor. Aprender a amar es lo mismo que aprender a desprenderse del egoísmo. El que aumenta su capacidad de amar disminuye su egoísmo y viceversa.”

Siempre hay algo nuevo que aprender respecto al amor. Como el aprender a hablar, no hay otra forma de desarrollar el amor que no sea través de la interacción constante con otros seres.”

sábado, 11 de febrero de 2012

Si vives con miedo, no vives

Comparto con vosotros fragmentos del libro “Lecciones de vida” de Elisabeth Kübler-Ross y David Kessler.

“La vida tiene muchas más cosas de las que nos permitimos experimentar. Muchas más cosas serían posibles si dejáramos de ser cautivos del miedo”

“Si sabemos abrirnos paso a través de nuestros miedos, si somos capaces de aprovechar todas las oportunidades posibles, podemos vivir la vida que tan sólo nos habíamos atrevido a soñar. Podemos vivir libres de juicio, sin temor a la censura de los demás, sin restricciones”

Nuestros miedos no evitan la muerte, frenan la vida

“El miedo es una sombra que lo obstruye todo: nuestro amor, nuestros verdaderos sentimientos, nuestra felicidad, nuestro ser mismo”

hay escasa correlación entre lo que tememos y lo que nos ocurre

“los miedos son engañosos porque van formando capas, una encima de la otra. Es posible ir quitándolas una a una hasta llegar al miedo del fondo, el fundamento en el que se apoyan todos los demás. Y ése suele ser el miedo a la muerte”

“si aprendemos a relajarnos frente a la muerte, podremos enfrentar todo lo demás con más facilidad”

“Los pacientes que están al borde de la muerte dicen que han descubierto una increíble felicidad al comprender que no hay nada que temer, nada que perder”

“Por desgracia, cuando el miedo ha desaparecido, solemos estar ya demasiado enfermos o viejos para hacer lo que habríamos hecho antes si no hubiéramos tenido miedo”

“De aquí deriva una clara lección: tenemos que superar nuestros miedos mientras aún podamos hacer aquello que soñamos. Sin embargo, para superar el miedo necesitamos cambiar emocionalmente: debemos mudarnos al amor

“Avanza un pequeño paso cada día haciendo alguna de las pequeñas cosas que temes hacer”

“Cuando dejamos atrás nuestros miedos, descubrimos una nueva vida.”

“La verdadera libertad consiste en hacer las cosas que más nos asustan. Atrévete y encontraras la vida, en lugar de perderla.

sábado, 28 de enero de 2012

Las cinco cosas de las que nos arrepentimos antes de morir


Comparto con vosotros un reportaje publicado en el diario www.abc.es

Me llama especialmente la atención el comentario de un lector:


"Yo he estado en la misma situación. Pasé de estar tumbado plácidamente en la cama a estar ingresado en un hospital donde le comunicaron a mi mujer que no pasaba de ese día. Y aquí estoy. Es verdad que te planteas muchas cosas en ese momento. En mi caso particular, he dejado de valorar las cosas materiales (casas, coches, ropas de marca) y valoro mucho más lo inmaterial pero hermoso como el amor, la amistad, los buenos momentos acompañados de los seres que te quieren y te aprecian. Quizás por lo repentino de la situación, he pasado más a la filosofía del "Carpe Diem" y sin quemar mi futuro (o el de mi familia) sí que intento vivir cuantas más experiencias mejor. Esa vez tuve mucha suerte y no solo sobreviví, sino que además lo hice sin secuelas aparentes. Quizás la próxima no tenga tanta suerte. Ya me da igual no tener un deportivo, o una casa en la playa - ni aspiro a ello - pero las vivencias que estoy teniendo se quedarán siempre conmigo y esas ya nadie me las quita. La lástima (o lo bueno) es estar a punto de morir para darse cuenta de lo que importa de verdad"
 
Muchas personas que han estado a punto de morir, ya sea por un accidente o por una grave enfermedad, suelen cambiar radicalmente su forma de vida una vez restablecidas. Aseguran que superar una situación cercana a la muerte equivale a nacer de nuevo y que no merece la pena vivir una vida que no les satisface.

Lejos de parecer un tópico, a la hora de hacer balance, una gran parte de la población mundial no está satisfecha con la vida que ha desarrollado. Según podemos leer en el blog de Javier Malonda, los motivos de esta insatisfacción, además, suelen ser casi siempre los mismos.

Esta bitácora recoge un artículo escrito por Bonnie Ware, una mujer que durante muchos años ha trabajado en una unidad de cuidados paliativos, atendiendo a enfermos terminales. Su trabajo, titulado “Regrets of the dying“, algo así como “Los lamentos de los moribundos”, recoge los cinco motivos más comunes de arrepentimiento de aquellos que están a punto de morir y que se ha encontrado a lo largo de su vida:

1.- Desearía haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí
Se trata del lamento más habitual de todo, ya que al hacer balance de su vida muchas personas descubren que no han llegado a cumplir una mínima parte de sus sueños. En muchas ocasiones, esto se debe a que optaron por hacer lo que creían que debían hacer, en lugar de lo que realmente querían.

2.- Desearía no haber trabajado tan duro
Es el lamento más frecuente entre los pacientes de sexo masculino, que desearían haber pasado más tiempo junto a su familia viendo crecer a sus hijos, en lugar de en su puesto de trabajo.

3.- Desearía haber tenido el coraje para expresar mis sentimientos
Aquellos que reprimieron sus sentimientos para no enfrentarse a quienes los rodeaban se lamentan de haberse conformado con vivir una existencia mediocre y amargada, en la que no eran ellos mismos.

4.- Desearía haberme mantenido en contacto con mis amigos
Al igual que muchas personas se arrepienten de haber descuidado a sus familias, es muy frecuente lamentar no haber cuidado lo suficiente de aquellas amistades verdaderamente importantes. Lamentablemente, cuando se está muy cerca de la muerte es imposible recuperar el tiempo perdido.

5.- Desearía haberme permitido ser más feliz
Se trata de un reproche sorprendentemente común que se hacen aquellas personas que prefirieron engañarse a sí mismos y continuar con unas existencias en las que ya no eran felices, en lugar de enfrentarse a su miedo a cambiar de vida.

Para quien está en su lecho de muerte, hacer balance sin pensar en lo que los demás puedan pensar de él, puede resultar un ejercicio muy frustrante.

Para todos los que todavía están a tiempo de cambiar sus vidas, puede ser una buena forma de corregir lo necesario para, llegado el momento, morir satisfechos con su existencia.

viernes, 13 de enero de 2012

El origen emocional de la enfermedad

Comparto con vosotros el video de la charla El origen emocional de la enfermedad que impartió Vicent Guillem en Meliana (Valencia – España) en el año 2011


Es un video casero, pero se oye bien.

Vicent Guillem es doctor en Bioquímica y desarrolla su labor profesional en el Servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínico de Valencia, que es la parte del hospital que trata el tema del cáncer. Su trabajo consiste en realizar estudios genéticos para investigar la predisposición genética al cáncer.

En su charla comenta que sólo con los tratamientos contra el cáncer de la medicina convencional no vamos a poder curar esa enfermedad.

Habla sobre la influencia de las emociones en las enfermedades y divide su exposición en dos partes.

En la primera, habla sobre la nueva medicina germánica, que es una forma de entender la enfermedad que si que tiene en cuenta el factor emocional.

En la segunda,  aborda el posible significado espiritual de la enfermedad. Para Vicent, si no se tiene en cuenta el punto de vista espiritual, no se llega a comprender totalmente la enfermedad.

Al final de la charla habla de su libro Las Leyes Espirituales que comenté en mí entrada de blog

En referencia a la quimioterapia comenta: “...se nos dice que es el mal necesario que debemos pasar para poder curarnos...”

“...uno se puede hacer la siguiente reflexión, ¿Cómo es posible que habiendo tantos avances científicos y tantos tratamientos nuevos que lejos de haber conseguido frenar la mortalidad por cáncer ésta esté aumentando? ¿Es que hay algo que la medicina tradicional está dejando de considerar y que es importante para conseguir esa ansiada curación?...”

Según el Dr. Hamer:

“...la enfermedad, en general, es un programa biológico de la naturaleza que se activa delante de una situación de emergencia orgánica. Esta situación de emergencia orgánica puede venir a consecuencia de un problema físico, o a consecuencia de un conflicto emocional...”

“...el conflicto emocional deja una huella en el cerebro que es posible detectarla a través de un TAC, un escáner cerebral...”

“...conflictos emocionales más fuertes provocan alteraciones electromagnéticas también más fuertes y enfermedades más graves...”

Si queréis más información, en mi lista de reproducción tenéis más videos de Vicent
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