
Hace un tiempo publiqué este ejercicio de reflexión:
Imagina que te quedan sólo unos pocos días de vida, ¿cuál es la gran lección que has aprendido y quieres compartir?
Fueron muchísimas las respuestas en las Redes Sociales. Estas son algunas de ellas:
Dar importancia a los pequeños detalles que tienen valor y trascendencia.
Que el propósito de esta vida es el servicio hacia los demás.
La vida es mucho más que bienes materiales, son experiencias, por lo que hay que aprenderla a vivir, desaprendiendo todo lo que nos han enseñado desde niños.
Somos libres en elección, decisión y acción. Nos atamos a hilos invisibles y normas impuestas.
Que el amor es lo que puede curar las heridas más profundas.
A ver y a amar la vida desde otra perspectiva.
El amor todo lo puede.
Desde el corazón aprendí a perdonar.
Vivir el presente, valorar lo que recibo, agradecer, aprender en lugar de culparme.
Que solo tenemos el presente, este minuto (…) La vida es ya, este momento y si la vivimos un día a la vez podemos contemplar toda su hermosura!
Que Dios está en mi corazón, que yo soy parte de Él y Él es parte de mí.
Ser consciente de que la muerte no existe, y seguimos en nuestro camino.
Que soy algo más que un cuerpo. Soy parte del Todo.
No podemos cambiar a nadie, solo a nosotros mismos. Al cambiarnos cambia nuestra percepción de la realidad!
Que no hay nada que temer.
Sin importar lo que estés atravesando en tu vida abraza!!!