domingo, 13 de junio de 2021
Qué pronto se hace demasiado tarde
miércoles, 26 de mayo de 2021
Cumplo 60 años
Al igual que el guionista de una película, antes de venir a este mundo diseñé y programé los grandes hitos de mi vida. Y para poder experimentarlos pacté con las almas de las personas con las que me voy a relacionar su papel en la obra. Tú serás mi abuela, tú mi padre, tú mi madre, tú mi pareja, vosotras mis hijas, vosotros mis amigos y compañeros... Más esta información quedó oculta tras el velo al nacer. Al igual que no recuerdo ni quién fui, ni qué hice en vidas anteriores. Creo que es por mi bien al no estar preparado ya que si leyera el diario de mis vidas pasadas me daría cuenta de las barbaridades que hice y la culpa me aplastaría como una gran losa. También elegí el momento y las circunstancias en las que abandonaré este mundo.
Honro y agradezco a las personas que han formado y forman parte de mi vida personal y profesional ya que gracias a ellas he podido conocerme mejor. Todo lo que percibo en la pantalla del mundo exterior, y muy especialmente con las relaciones, es un fiel reflejo de mi mundo interior. Si veo odio, es mi culpa proyectada desde el ego. Si veo amor, es el que mora en mi interior. Ahora sé que habéis sido el espejo en el que me he visto reflejado.
Al mirar con perspectiva me doy cuenta que hice lo mejor que pude en cada circunstancia según mi nivel consciencial en cada momento. Como lo vivido y sentido está en el eterno presente, a veces el ego me recuerda lo mal que actué en esa situación o lo que dejé de hacer en otra. Con una amable sonrisa me digo a mi mismo: “Me perdono por proyectar sobre los demás mi sombra. Esta película de mundo no es mi verdadero hogar. Padre, sé que siempre estás a mi lado.”
Pongo la vista en el objetivo de mi vida, el faro que me guía: aprovechar el tiempo que me queda para ir despejando las capas que he puesto al Amor que en esencia soy.
Con 60 años me siento como una gota más en el océano de consciencia y Unidad que somos.
domingo, 23 de mayo de 2021
No intentes arreglar el mundo
Te propongo un ejercicio: busca una situación “aparentemente” horrible en tu vida y comprueba como pasado un tiempo te diste cuenta que eso que te tocó vivir fue necesario para tu aprendizaje.
Cada situación que vives tiene un “para que”, un aprendizaje implícito muy difícil de ver en ese momento y tal vez con el paso del tiempo descubras cual fue el motivo real de esa situación.
Haz lo que buenamente puedas por el otro y ayúdale de corazón pero ten en cuenta que va a ser imposible arreglar este mundo de miedo, sufrimiento y muerte en el que tarde o temprano lo perderás todo al ser temporal.
No intentes arreglar el mundo. Cambia la forma de verlo como el escenario ideal para avanzar en tu camino interior.
domingo, 18 de abril de 2021
Las heridas del pasado no sanadas
domingo, 21 de febrero de 2021
Sufrirás hasta que te canses de sufrir
La culpa inconsciente que llevas “de serie” te provoca tal sufrimiento que quieres expulsarla al exterior para quitártela. Creas y atraes situaciones para darte la oportunidad de proyectarla hacia los demás. Piensas que es el otro el que te ha hecho sentir mal cuando en realidad ya estabas mal antes que el otro apareciera y has aprovechado su presencia para descargar sobre él tu ciénaga interior. Aparentemente te quedarás mejor, pero esa culpa volverá a ti aumentada ya que en el fondo sabes que has atacado o enjuiciado a una persona inocente al ser tu propia culpa proyectada. Y a su vez, sentirás miedo por su posible reacción contra ti. Este el mecanismo básico de retroalimentación de culpa que utiliza el ego para mantenerte en el sufrimiento y el miedo.
Llama mucho la atención la frase “el otro no existe” y te puedes preguntar: ¿cómo es posible si lo estoy viendo ahí, delante de mí? Lo que ves no es más que la limitada información que captan tus sentidos físicos interpretada bajo el prisma del ego. Lo que ves está distorsionado por tus filtros interiores. Tu percepción es una interpretación de lo que ocurre fuera.
Este primer paso de reconocer que aquello que ves, o sientes, tiene que ver solo contigo al ser tu estado interior proyectado como una película que se superpone en la pantalla del mundo es fundamental para iniciar el camino de sanación interior. Asumes la responsabilidad de que aquello que te hace sufrir solo tiene que ver contigo. Y en este sentido, sufrirás hasta que te canses de sufrir.
¿Cómo salir del sufrimiento? La solución es bien sencilla aunque muy difícil de poner en práctica ya que llevas miles de vidas sufriendo al seguir al ego. Cuando se te presente cualquier situación o relación en la que hayas enjuiciado, criticado, atacado o tengas miedo, es porque la has visto “con las gafas del ego” debido a la culpa inconsciente que se aloja en los sótanos de tu mente. Dicen que habitualmente estamos más del 95% del tiempo con las gafas del ego puestas, de ahí que nuestro sufrimiento es casi continuo.
Teniendo en cuenta que en tu mente errada, la del ego, no existe el tiempo permanentemente sigues con el sufrimiento, que es el efecto de los juicios y ataques que has hecho en tu vida. Al empezar a tomar conciencia te das cuenta que ante una situación de nuevo vuelves a juzgar. No pasa nada, es normal por tu falta de entrenamiento mental. Pensaste así al llevar las gafas del ego y ahora decides querer verla de otra manera, con las gafas del Amor. Como no puedes resolver el problema desde el mismo nivel que lo generaste (ego) es necesario que te eleves por encima del campo de batalla y solicites ayuda a tu esencia, a tu parte más sabia, a tu Yo Superior, o también se lo puedes pedir al Espíritu Santo o Jesús ya que son todos lo mismo: un reflejo de la Fuente o Dios. Mentalmente puedes decir: “Quiero ver esto de otra manera. Te lo entrego” y cuando corresponda te vendrá una nueva perspectiva de la situación desde las gafas del Amor que te dará paz. A este cambio de percepción se le llama verdadero perdón y elimina fragmentos de la culpa inconsciente de tu ciénaga interior.
El sufrimiento tienen una única causa: la culpa inconsciente y una única solución: el verdadero perdón.
En la medida en que practiques el verdadero perdón con la infinidad de situaciones que se presentan cada día sentirás cada vez más paz al verlas desde los ojos del Amor. Serás cada vez menos reactivo y más compasivo. Empezarás a ver más allá de la forma física sintiendo que en el fondo todos somos una misma Mente Unida.
El verdadero perdón ayuda a comprender que esa persona que actúa de forma no amorosa está bajo los efectos del miedo siguiendo a su ego y lo que realmente reclama a gritos, aunque no lo sepa, es Amor.
Nada externo nos puede hacer perder la paz interior si lo queremos ver en clave de Amor: o bien es una extensión o una petición de Amor.
domingo, 7 de febrero de 2021
Una vida plena
Y este proceso de introspección, en el que trascendemos las oscuras capas del ego, nos llevará a disfrutar de instantes de felicidad con independencia de lo que ocurra en el exterior o en el cuerpo.
Son únicamente nuestros pensamientos los que nos hacen sufrir y también los que nos dan paz.
Entrena tu mente para disfrutar una vida plena.
domingo, 31 de enero de 2021
Extender el Amor
Hacer algo por los demás de manera incondicional sienta bien.
Incondicional es de corazón, sin esperar absolutamente nada a cambio y sin que nadie lo sepa.
Es un proceso de entrega en el que compartes desde el interior lo mejor de ti, el Amor que eres. Y a la vez te unes mentalmente a esa persona, no a su sufrimiento, asumiendo que los problemas del otro en el fondo tienen que ver contigo al tomar conciencia de la Unidad que en esencia somos.
La persona a la que ayudas te da la oportunidad de extender el Amor, que es la función de tu Ser.


