domingo, 18 de abril de 2021
Las heridas del pasado no sanadas
domingo, 21 de febrero de 2021
Sufrirás hasta que te canses de sufrir
La culpa inconsciente que llevas “de serie” te provoca tal sufrimiento que quieres expulsarla al exterior para quitártela. Creas y atraes situaciones para darte la oportunidad de proyectarla hacia los demás. Piensas que es el otro el que te ha hecho sentir mal cuando en realidad ya estabas mal antes que el otro apareciera y has aprovechado su presencia para descargar sobre él tu ciénaga interior. Aparentemente te quedarás mejor, pero esa culpa volverá a ti aumentada ya que en el fondo sabes que has atacado o enjuiciado a una persona inocente al ser tu propia culpa proyectada. Y a su vez, sentirás miedo por su posible reacción contra ti. Este el mecanismo básico de retroalimentación de culpa que utiliza el ego para mantenerte en el sufrimiento y el miedo.
Llama mucho la atención la frase “el otro no existe” y te puedes preguntar: ¿cómo es posible si lo estoy viendo ahí, delante de mí? Lo que ves no es más que la limitada información que captan tus sentidos físicos interpretada bajo el prisma del ego. Lo que ves está distorsionado por tus filtros interiores. Tu percepción es una interpretación de lo que ocurre fuera.
Este primer paso de reconocer que aquello que ves, o sientes, tiene que ver solo contigo al ser tu estado interior proyectado como una película que se superpone en la pantalla del mundo es fundamental para iniciar el camino de sanación interior. Asumes la responsabilidad de que aquello que te hace sufrir solo tiene que ver contigo. Y en este sentido, sufrirás hasta que te canses de sufrir.
¿Cómo salir del sufrimiento? La solución es bien sencilla aunque muy difícil de poner en práctica ya que llevas miles de vidas sufriendo al seguir al ego. Cuando se te presente cualquier situación o relación en la que hayas enjuiciado, criticado, atacado o tengas miedo, es porque la has visto “con las gafas del ego” debido a la culpa inconsciente que se aloja en los sótanos de tu mente. Dicen que habitualmente estamos más del 95% del tiempo con las gafas del ego puestas, de ahí que nuestro sufrimiento es casi continuo.
Teniendo en cuenta que en tu mente errada, la del ego, no existe el tiempo permanentemente sigues con el sufrimiento, que es el efecto de los juicios y ataques que has hecho en tu vida. Al empezar a tomar conciencia te das cuenta que ante una situación de nuevo vuelves a juzgar. No pasa nada, es normal por tu falta de entrenamiento mental. Pensaste así al llevar las gafas del ego y ahora decides querer verla de otra manera, con las gafas del Amor. Como no puedes resolver el problema desde el mismo nivel que lo generaste (ego) es necesario que te eleves por encima del campo de batalla y solicites ayuda a tu esencia, a tu parte más sabia, a tu Yo Superior, o también se lo puedes pedir al Espíritu Santo o Jesús ya que son todos lo mismo: un reflejo de la Fuente o Dios. Mentalmente puedes decir: “Quiero ver esto de otra manera. Te lo entrego” y cuando corresponda te vendrá una nueva perspectiva de la situación desde las gafas del Amor que te dará paz. A este cambio de percepción se le llama verdadero perdón y elimina fragmentos de la culpa inconsciente de tu ciénaga interior.
El sufrimiento tienen una única causa: la culpa inconsciente y una única solución: el verdadero perdón.
En la medida en que practiques el verdadero perdón con la infinidad de situaciones que se presentan cada día sentirás cada vez más paz al verlas desde los ojos del Amor. Serás cada vez menos reactivo y más compasivo. Empezarás a ver más allá de la forma física sintiendo que en el fondo todos somos una misma Mente Unida.
El verdadero perdón ayuda a comprender que esa persona que actúa de forma no amorosa está bajo los efectos del miedo siguiendo a su ego y lo que realmente reclama a gritos, aunque no lo sepa, es Amor.
Nada externo nos puede hacer perder la paz interior si lo queremos ver en clave de Amor: o bien es una extensión o una petición de Amor.
domingo, 7 de febrero de 2021
Una vida plena
Y este proceso de introspección, en el que trascendemos las oscuras capas del ego, nos llevará a disfrutar de instantes de felicidad con independencia de lo que ocurra en el exterior o en el cuerpo.
Son únicamente nuestros pensamientos los que nos hacen sufrir y también los que nos dan paz.
Entrena tu mente para disfrutar una vida plena.
domingo, 31 de enero de 2021
Extender el Amor
Hacer algo por los demás de manera incondicional sienta bien.
Incondicional es de corazón, sin esperar absolutamente nada a cambio y sin que nadie lo sepa.
Es un proceso de entrega en el que compartes desde el interior lo mejor de ti, el Amor que eres. Y a la vez te unes mentalmente a esa persona, no a su sufrimiento, asumiendo que los problemas del otro en el fondo tienen que ver contigo al tomar conciencia de la Unidad que en esencia somos.
La persona a la que ayudas te da la oportunidad de extender el Amor, que es la función de tu Ser.
sábado, 9 de enero de 2021
La Voz de nuestro GPS interno
"Padre, Tú eres Quien me dio el plan para mi salvación. Eres asi mismo Quien determinó el camino que debo recorrer, el papel que debo desempeñar, así como cada paso en el sendero señalado. No puedo perderme. Tan sólo puedo elegir desviarme por un tiempo, y luego volver. Tu amorosa Voz siempre me exhortará a regresar, y me llevará por el buen camino" (Lección 324 de Un Curso de Milagros)
Opino que al igual que un navegador GPS nos indica la ruta más corta para llegar al destino, y si nos desviamos “no se enfada” lo mismo ocurre con nuestro querido Padre que nos muestra amablemente el camino hacia el Amor. Y lo hace sin obligarnos ya que respeta nuestro libre albedrío. Él nos espera pacientemente y sabe que, tarde o temprano, seguiremos por el camino del despertar interior que nos da paz.
miércoles, 30 de diciembre de 2020
2020, un año repleto de aprendizajes.
Un año que nos hizo tomar conciencia de la fragilidad como seres humanos y nuestra efímera existencia en esta tierra.
Saludábamos por la calle a personas que no conocíamos como gesto de cordialidad y empatía. A última hora de la tarde agradecíamos a los profesionales de la salud su buen hacer y dedicación al tratar a pacientes de Covid-19 con los medios que disponían.
Experimentamos con el teletrabajo como herramienta para poder seguir prestando nuestros servicios en tiempo de crisis. La tecnología hizo posible nuestros encuentros virtuales.
Las ONGs recibieron infinidad de solicitudes de voluntariado que respondían al deseo de querer hacer algo por los demás. De aportar nuestro granito de arena en la construcción de una nueva sociedad más solidaria en la que los problemas de otras personas tienen que ver con nosotros.
Temporalmente unimos nuestros corazones para sentir que en el fondo somos Uno, aunque en la forma aparentemente somos muchos y separados. 2020 nos abrió los ojos aportándonos una nueva forma de ver las cosas y lo hizo en formato de crisis ya que es “a palos” como aprendemos y ha sido así desde hace miles de años.
2021 se nos presenta con grandes oportunidades para evolucionar. No caigamos en el “efecto Navidad” al pensar en clave de amor solo un par de días al año para olvidarnos los 363 restantes.
El cambio social es posible y es mi responsabilidad. Si yo cambio, todo cambia.
Mis pensamientos amorosos son la luz del mundo.



