domingo, 22 de febrero de 2015

Dejar ir



El Dr. David R. Hawkins, pionero de la medicina y de la investigación de la conciencia ha publicado el libro “Dejar ir. El camino de la entrega”. Nos propone trabajar con las herramientas del perdón y el dejar ir para mantener la paz mental y la alegría, y facilitar la curación.

Fragmentos del prólogo de la edición en castellano redactado por Enric Corbera:
Desarrolla magistralmente cómo abordar las emociones, cómo valorarlas y cómo afectan al cuerpo
“Es una obra maravillosa que puede ayudar a todo aquel que quiera liberarse de emociones y creencias tóxicas, y tomar conciencia de cómo vive en relación con sus emociones”
“Esto es lo que propone este libro: entregar las sensaciones físicas de este dolor emocional, dejar que se expresen y liberarlas sin juicios
“Dejar ir es una manera fácil de sanar, sin complicaciones, pues enseña a cambiar percepciones. En el fondo, enseña el Perdón”

Fragmentos del prólogo de Fran Grace:
Proporciona la hoja de ruta hacia una vida más libre para todo aquel que esté dispuesto a realizar el viaje. Si aplicamos los principios descritos en este libro, nuestra vida cambiará para mejor”
Hace falta coraje y honestidad para ver la negatividad y la pequeñez en nosotros. Solo cuando podamos reconocer la negatividad que hemos heredado de nuestra condición humana, tendremos la posibilidad de entregarla y liberarnos de ella”

Fragmento del prefacio del Dr. David R. Hawkins:
“Como la mayoría de las personas suprimen y rehúyen sus emociones durante toda su vida, la energía reprimida se acumula y busca expresarse a través de la aflicción psicosomática, los trastornos corporales, las enfermedades emocionales y la conducta desordenada en las relaciones interpersonales”

Fragmentos del libro:

“Dejar ir implica ser consciente de un sentimiento, dejarlo crecer, permanecer en él y permitir que siga su curso sin querer que sea diferente ni hacer nada con relación a él. Significa, simplemente, dejar que el sentimiento esté ahí y centrarse en dejar correr la energía que tiene detrás. El primer paso es permitirte sentir la sensación sin resistirte a ella, sin expresarla, temerla, condenarla ni aplicarle un juicio moral. Abandonar el juicio y ver que sólo es una sensación. La técnica consiste en estar con la sensación y entregar cualquier intento de modificarla. Soltamos la resistencia a ella. Es la resistencia la que alimenta la sensación”

“’Dejar ir’ es como el cese fulminante de una presión interna o la caída de un peso. Se acompaña de una repentina sensación de alivio y ligereza, y del incremento de la felicidad y la libertad. Es un mecanismo real de la mente que todo el mundo ha experimentado en alguna ocasión”

Llevamos con nosotros un enorme almacén de actitudes, creencias y sentimientos negativos. La presión acumulada nos hace desdichados y es la base de muchos de nuestros problemas y enfermedades”

“Si echamos un vistazo más profundo a la vida humana, vemos que consiste esencialmente en una larga lucha para escapar de nuestros miedos internos y de las expectativas proyectadas sobre el mundo”

El verdadero origen del estrés es interno, y no externo como a la gente le gustaría creer
“El estrés es producto de la presión acumulada por los sentimientos reprimidos y suprimidos. La presión busca alivio, y así los acontecimientos externos solo desencadenan lo que hemos estado guardando, tanto consciente como inconscientemente”

“Los sentimientos reprimidos y suprimidos buscan una salida y utilizan los acontecimientos externos como desencadenantes y excusas para desahogarse. Somos como ollas a presión listas para liberar el vapor en cuanto se presenta la oportunidad

“Los sentimientos vienen y van, y, con el tiempo, te das cuenta de que tú no eres tus sentimientos: el verdadero ‘tú’ se limita a presenciarlos”

“Cuando lleves un tiempo soltando y hayas comenzado a experimentar lo que realmente está pasando, te reirás de tus pensamientos. Los pensamientos son falsos, imaginaciones absurdas que oscurecen la verdad

“Un rasgo común en los humanos es buscar fuera de sí mismos la satisfacción de sus necesidades. Esto los lleva a sentirse vulnerables, ya que son insuficientes por sí mismos”

Cada crisis vital lleva consigo las semillas de una inflexión, una renovación, una expansión, un salto en la conciencia, el abandono de lo viejo para dejar nacer lo nuevo

“La mayoría de las personas se pasan la vida lamentando el pasado y temiendo al futuro, y, por eso, son incapaces de experimentar alegría en el presente”

Cada experiencia en la vida, sin importar lo ‘trágica’ que sea, contiene una lección oculta

“Los acontecimientos de la vida son oportunidades de crecer, experimentar, expandirse y desarrollarse”

“Superar una crisis vital nos hace más humanos, más compasivos. Aceptamos mejor las cosas, nos volvemos más comprensivos con nosotros mismos y con los demás (…) Gestionar una crisis emocional nos lleva a una mayor sabiduría y brinda beneficios de por vida. En realidad, el miedo a la vida es miedo a las emociones. No tememos los hechos, sino lo que nos hacen sentir. Cuando dominamos los sentimientos, el miedo a la vida disminuye”

“Al perdonar a los otros, nos perdonamos a nosotros mismos y nos aliviamos de la culpa. Nuestra verdadera recompensa es desprendernos de la negatividad y elegir amar; somos nosotros los beneficiados”

“Ninguna riqueza puede compensar la sensación de pobreza interior”

“¿Cuánto tiempo más queremos seguir sufriendo? ¿Cuándo vamos a estar dispuestos a dejarlo? ¿Cuándo vamos a decir basta?”

sábado, 17 de enero de 2015

Apreciad las pequeñas cosas pues son grandes cuando nos faltan


Comparto con vosotros el video de un experimento social de la Asociación Española de Adolescentes y Adultos jóvenes con cáncer que sitúa a dos personas separadas por un biombo, que no pueden verse, pero si escucharse. En un lado se ponen los enfermos o familiares de enfermos de cáncer. A todos se les plantean varias preguntas tales como: qué les gustaría hacer en el futuro y qué necesitan para ser felices.

Me llama mucha la atención el contraste de las respuestas.

Estas son algunas de las personas que no están enfermas:
“Viajar en velero por las islas griegas”
“Conseguir trabajar en Nueva York como periodista”

Algunas de los enfermos o familiares:
“Desearía que mi hija pudiera tener una vida normal”
“Lo que me hace más feliz es que me toque el aire en la cara”

Mensajes del video:
“No apreciamos la vida hasta que sentimos que la perdemos”
“Apreciad las pequeñas cosas pues son grandes cuando nos faltan”

jueves, 1 de enero de 2015

Os deseo lo mejor para 2015

Os deseo un 2015 en el que fluyamos en el río de la Vida, aceptando con esperanza todo aquello que nos venga como pruebas elegidas por nuestra alma en el proceso de evolución conciencial

lunes, 10 de noviembre de 2014

Historias entre dos mundos





Mi amiga Pilar Doménech, médium y licenciada en Filosofía y Letras, pasó por una grave enfermedad que requirió un largo tratamiento y la obligó a permanecer reposando en su casa un par de años. Según la Wikipedia: Médium designa a una persona que se considera dotada de facultades paranormales de percepción extrasensorial, que le permitirían actuar de mediadora en la consecución de fenómenos parapsicológicos o comunicaciones con los espíritus.

Mientras reposaba en casa, sus guías espirituales le permitieron canalizar 25 relatos de los espíritus de personas fallecidas y los recopiló en su libro Breves historias entre dos mundos. Lo presentó en septiembre de 2014 en Valencia (España).

Son impresionantes testimonios de espíritus sufrientes que nos permiten conocer unas vidas que podían haber sido las nuestras. Los consejos que nos dan al final de cada capítulo nos pueden ayudar a reorientarnos hacia el amor.

Fragmentos del libro:

Un científico eminente:
“Céntrate y no sufras, porque la mayor parte de tus sufrimientos son innecesarios (…) Algunos dolores que nos proporciona la vida son justas lecciones de aprendizaje, pero otros, la mayoría, proceden de nuestra mente consciente que se cree y aferra al personaje que representamos en la Rueda de la Vida. Y nuestra alma sabe que solo es eso, un personaje, pero nuestra mente, temporal y concreta como nuestro cuerpo, cree fervientemente que somos ese personaje, esa máscara que se mueve, llora y ríe, corre y baila, y de ahí, su dolor”
“El egoísmo es uno de los más grandes errores de los hombres y en eso yo me siento el campeón. La falta de compasión hacia los demás es terrible y tan grave como un delito de sangre”
“Lo mejor y casi lo único que os puedo decir es que analicéis vuestras vidas y que descubráis donde se esconde este terrible compañero de viaje y así os podréis desembarazar de él y no os veréis en una situación tan lamentable como la mía. Observaos, razonad, deducid y arrancar de raíz todo brote de egoísmo perjudicial en vuestras vidas”

Una abogada de prestigio:
“…por mucho que améis a una persona, es eso, una persona, no podéis adueñaros de ella, ni de sus sentimientos, ni de sus pensamientos. Eso es una forma de violencia, una manera de hacerlos objetos, de degradarlos, una forma de intentar quitarles el alma. Eso es lo que he hecho yo y por eso estoy aquí. Que mi experiencia os sirva para no cometer el mismo error”

Una suicida tras tirarse del campanario y morir:
“Doy con mi cuerpo en el suelo de la plaza. Creo que me he muerto pero no puede ser porque continúo pensando y nada me duele (…) Una fuerza invisible me sujeta y me retiene en la plaza, a pocos metros de un cuerpo que reconozco como el mío porque va vestida como yo, pero como está destrozado aparto de mi mente ese reconocimiento. No soy yo. No puedo ser yo. Yo hablo y pienso. Si fuera yo, me dolería, no podría hablar, ni pensar (…) Llega mi madre. Me ve, bueno, mira ese cuerpo y se desmaya”

La recapitulación de un planificador familiar:
“Ahora, aquí, estoy aprendiendo a ser consciente de mis fallos, a ver con calma y desde todas las perspectivas cuáles han sido mis fallos. El proceso es doloroso y no he podido hacerlo todo de una vez (…) No me atrevo a preguntar qué va a ser de mí o cómo han pensado que repare mis faltas (…) Sólo espero poder terminarlo del todo y a fondo, con todas sus consecuencias para que nunca, nunca más se me pueda olvidar y no vuelva a dominar a la gente según mi criterio y mi antojo”

La cartita de un bebe que ha fallecido a su madre:
“Querida mamá:
Estoy muy bien. No he sufrido nada. Ahora tampoco me duele nada. Quiero que sepas que te veo cuando lloras y yo también lloro. Pero no quiero que llores porque cuando tú lloras me pongo mal. Estoy bien y siempre cerquita de ti. Quiero verte reír y que me hagas feliz con tus risas y tus canciones. Pronto nos vamos a ver. No sufras, mamá. Siempre estaremos juntos, pero ahora has de dejar de sufrir porque no sirve de nada y solo padecemos los dos.
Hasta pronto, mamaíta querida”

La sorpresa de un santón:
“Cuando me sobrevino la muerte yo esperaba que el propio Dios o, al menos, sus más preclaros arcángeles me elevaran al cielo, me llevaran en presencia de Dios y me sentaran a su derecha más inmediata. Y claro está, nada de esto sucedió. Más bien al contrario, apareció una nube de descarriados que ululaban y se burlaban de mí”
“Y ahora que estoy en el otro lado de la vida y que también repaso mis primeros momentos de sorpresa y sufrimiento, comprendo un poco mejor la lección del perdón y sobre todo de amor que he recibido”
“Que el amor guíe vuestra conducta, es lo mejor que puedo desearos”

El tormento de un minero:
“No os equivoquéis como yo lo he hecho, las reparaciones pueden ser largas y laboriosas. No son inmediatas la mayor parte de las veces. Dejarnos cegar por el odio, el rencor y la violencia solo conduce a sufrir el odio, el rencor y la violencia y siempre, siempre hay víctimas a las cuales habremos de acoger, ayudar o consolar”

Una niña y su adorado perro:
“Solo os puedo decir que obedezcáis a vuestros padres y que no os escapéis a escondidas, que siempre sepan dónde estáis y con quién y así no os sucederá como a mí”

Una mujer abandonada:
“Aprended de mi mala vida y no hagáis lo mismo que yo. El sufrimiento en el que he vivido no tiene parangón con ninguna felicidad terrena. No merece la pena hacer el mal. No hay nada que te lo compense, ni lugar en el espacio donde poder ocultarte y ser feliz. Solo el obrar bien conduce a la felicidad”

Si queréis conseguir el libro pedídselo por email a Pilar a su correo pidote@gmail.com