domingo, 22 de mayo de 2011

Mis primeros 50 años



El 26 de mayo de 2011 cumplo mis primeros 50 años.

Tengo el placer de compartir con vosotros una poesía del Premio Nobel de Literatura José Saramago.

¿Cuántos años tengo?


Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo.
¡Qué importa eso!
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo:
Gritar sin miedo lo que pienso,
y hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido...
Tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Unos dicen que ya soy viejo,
y otros que estoy en el apogeo.
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios
para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero,
para reconocer yerros viejos,
y rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!
¡Estas muy viejo, ya no podrás!
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.

Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
y las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
Y otras es un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Qué cuantos años tengo?
No necesito con un número marcar,
pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé
al ver mis ilusiones truncadas,
¡Valen mucho más que eso!

¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!
Pues lo que importa:
¡Es la edad que siento!

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo?
¡Eso a quien le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo
y hacer lo que quiero y siento.

viernes, 15 de abril de 2011

No voy a discutir, no voy a convencer, no voy a aclarar

A esta altura de mi vida en la que estoy a punto de cumplir medio siglo quiero compartir con vosotros mi forma de pensar:

No voy a discutir.
Respeto las ideas del otro y no voy a imponer las mías.

No voy a convencer.
Prefiero actuar con claridad de conciencia y que mis actos reflejen mi vida interior.

No voy a aclarar.
Para el que me conoce de verdad, no es necesario justificar mis actos ya que comprende porqué lo hago. Para el que no me conoce, por más que le diga estaré condenado de antemano por sus prejuicios hacia mí.

Según el libro Lecciones de vida de Elisabeth Kübler-Ross y David Kessler:

“Nuestra felicidad no depende de que las relaciones cambien a mejor. La verdad es que no podemos cambiar a los demás, ni debemos.”

“Recuerda que de lo que se trata no es de decir al otro que está en un error y tiene que cambiar. Tampoco se trata de hacer mejor a la otra persona: siempre se trata de uno mismo. Cada uno crea su propio destino. Cada uno debe ver que lecciones hay en los problemas que le surgen.”

“Al concentrarnos en el otro nos olvidamos del verdadero trabajo que nos corresponde en la relación: nosotros mismos. No debemos vaciarnos de nosotros mismos por llenarnos del otro. La única persona que controlamos es la nuestra. Si trabajamos en nosotros, las circunstancias que vemos cambiarán por sí solas.”

domingo, 23 de enero de 2011

Nos merecemos el perdón


Comparto con vosotros fragmentos del libro Lecciones de vida de Elisabeth Kübler-Ross y David Kessler.

“A veces los acontecimientos, aun los más trágicos, ocurren sin ser culpa de nadie”

“La psicología de la culpa nace del juicio a nosotros mismos, de la sensación que hemos hecho algo malo”

“Casi siempre, ese penoso juicio a nosotros mismos tiene su origen en lo que nos enseñaron siendo niños”

“Habitualmente nos enseñaron a ser buenos niños, pendientes de satisfacer los deseos de los demás, en vez de forjarnos una clara identidad”

“Nos enseñan a ser dependientes, a dar importancia a las necesidades y vidas de los demás y a descuidar las propias”

“Un síntoma claro de esta dependencia es la incapacidad de decir que no. Nos han enseñado a complacer a los demás y a estar de acuerdo con sus peticiones”

“El deseo de complacer a los demás es un terreno fértil para la culpa, pero no es el único. A veces nos sentimos culpables cuando tratamos de hacer valer nuestra independencia”

“Llegamos a la edad adulta llenos de culpa, y es una culpa poderosa, que nos castiga y que casi nunca sirve para nada”

“Para dejar atrás la culpa, nuestras creencias deben ser coherentes con nuestras acciones”

“Cuando nos sentimos culpables, permanecemos en la estrechez de miras de nuestra mente. Los pensamientos más bajos toman el control. Después de un tiempo nos sentimos avergonzados”

“El remedio es actuar y compartir nuestros sentimientos. Tu verdadero ser no conoce la culpa. Tu verdadero yo está más allá de la culpa de este mundo”

“La culpa que ha herido tu conciencia se convierte en la vergüenza que asalta a tu alma. Como la culpa que la precede, la vergüenza suele enraizarse en la infancia, antes de que supiéramos quienes somos”

“Si había conflicto entre nuestras necesidades y nuestros padres, sentíamos que era el resultado de haber hecho algo malo. Creíamos que actuábamos mal. Así pues, ocultábamos nuestra herida, nuestra rabia y nuestro resentimiento. En el presente, simplemente nos sentimos mal con nosotros mismos”

“La vergüenza en nuestra infancia nos hace sentir más responsables de nuestras situaciones de lo que somos”

“Tal vez en ocasiones nos hemos sentido mal por nuestras acciones, pero esos sentimientos manifiestan en realidad nuestra bondad, ya que los malos no se sienten mal por hacer daño a los demás”

“La paz y la culpa son opuestos”

“Cuando nos aferramos a la culpa, damos la espalda al amor y la paz”

“Podemos reemplazar los sentimientos de culpa por sentimientos de paz”

“Sólo cuando nos liberamos de la culpa nos liberamos realmente del pasado para crear un futuro nuevo”

La clave para sanar es el perdón. Perdonar significa reconocer el pasado y dejarlo ir. Cualquier cosa de la que te sientas culpable puede limpiarse y purificarse con el perdón”

“Cuando te perdonas a ti mismo y a los demás, ya no habrá razón para sentirse culpable. No nos merecemos la culpa; nos merecemos el perdón. Cuando aprendemos esta lección nos hacemos realmente libres

lunes, 10 de enero de 2011

El juego del más


Comparto con vosotros fragmentos del libro Lecciones de vida de Elisabeth Kübler-Ross y David Kessler.

“Cuando nos decimos que antes no éramos «lo suficiente» y que a partir de ahora seremos «más», entramos en el peligroso juego del «más»”

“Nos decimos que seremos felices cuando poseamos más dinero, cuando tengamos más autoridad en el trabajo, o cuando nos respeten más”

“¿Por qué el mañana parece tener muchas más posibilidades que el hoy para la felicidad o el poder? Porque nos engañamos en el juego del más y perdemos nuestro poder sin importar cómo juguemos”

“Y el juego del más nos mantiene en una posición de carencia, con el sentimiento de no ser suficientemente buenos. Si conseguimos lo que queremos, nos sentimos aún peor porque sigue siendo insuficiente. Aún somos desdichados: si tan sólo tuviésemos un poco más… No nos damos cuenta que la simplicidad es lo que importa”

El verdadero poder, felicidad y bienestar se encuentran en el sublime arte de la gratitud. Sé agradecido por lo que tienes, por las cosas tal como son. Siente agradecimiento por quien eres, por esas cosas que has aportado al mundo con tu nacimiento, por tu unicidad”

“Si no sabes cómo apreciar las cosas y las personas que tienes ahora, ¿crees que serías capaz de valorar otras cosas, otras personas y otro poder cuando los tengas?”

“No podrás, si no has desarrollado tu capacidad de sentir gratitud, si nunca has aprendido a ser agradecido”

“En vez de ello pensarás: «Esta segunda esposa, este segundo millón de dólares, esta casa más grande no son suficientes para mí. Necesito más». Y vivirás siempre así, deseando más o que las cosas sean diferentes de lo que son, jugando al juego del «más» en vez de agradecer todo lo que tienes”

“Cuando la vida es «suficiente», no necesitamos nada más. Que grata sensación nos invade cuando nuestros días son suficientes”

Si no necesitamos nada más, si no nos hace falta controlarlo todo, permitimos que la vida se despliegue

domingo, 21 de noviembre de 2010

La vida es pérdida y la pérdida es vida


Comparto con vosotros fragmentos del libro Lecciones de vida de Elisabeth Kübler-Ross y David Kessler.
 
“A la larga perdemos todo lo que poseemos, pero lo que importa en definitiva no se pierde nunca”

“Nuestras casas, coches, empleos y dinero, nuestra juventud e incluso nuestros seres queridos sólo los tenemos en préstamo”

“Nuestra realidad aquí no es permanente, ni tampoco lo que poseemos. Todo es temporal”

“Pero la aceptación de esta verdad no tiene por qué entristecernos. Por el contrario, puede proporcionarnos la capacidad de valorar mejor la infinidad de experiencias y cosas maravillosas que tenemos durante el tiempo que permanecemos aquí”

“Cuando experimentamos una pérdida también experimentamos que los que amamos cuidan de nosotros en tiempos de necesidad”

“La pérdida es un agujero en el corazón. Pero es un agujero que inspira amor y puede contener el amor de los demás”

“Finalmente aprendemos que no es bueno intentar conservarlo todo. Y tampoco lo es tratar de evitar la perdida”

“Es habitual que en el transcurso de la vida combatamos la pérdida y le opongamos resistencia, sin entender que la vida es pérdida y la pérdida es vida; la vida no puede cambiar y nosotros no podemos crecer sin pérdida”

“Si estas sufriendo una gran pérdida, es sólo porque la vida te ha colmado de grandes bendiciones”

“Las cinco etapas –que describen el modo en que reaccionamos a todas las pérdidas, no sólo a la muerte- pueden aplicarse a todas nuestras pérdidas en la vida, sean grandes o pequeñas, permanentes o temporales y son: negación, ira, pacto, depresión y aceptación”

“Lo que uno siente cuando pierde a alguien o algo es justamente lo que debe sentir”

“Aunque no recuperes lo que has perdido, puedes sanar. Y, en un determinado momento de tu viaje por la vida, veras que esa persona u objeto cuya pérdida lamentabas no te perteneció como creías. Y comprenderás que, de algún modo, siempre las tendrás”

“La pérdida es una de las más difíciles lecciones que nos presenta la vida”

“Es mejor haber amado y perdido lo que amas que no haber amado nunca. Y la verdad es que rara vez cambiaríamos la experiencia de tener a nuestros seres queridos y luego perderlos por la de no haberlos tenido nunca”

“Los que sufren pérdidas, con el tiempo se vuelven más fuertes, más íntegros”

“Cuando perdemos las posesiones de la vida, una vez superada la aflicción descubrimos que somos más libres y comprendemos que nuestro destino era viajar por este mundo ligero de equipaje”

“Cuando nos une la experiencia de pérdida, nos preocupamos por los demás y los percibimos de un modo nuevo y más profundo”

“Sólo la incertidumbre de si habrá o no una pérdida es tan difícil como ésta. La vida nos obliga a veces a vivir en un limbo, sin saber si sufriremos o no una pérdida”

“Todos nuestros dones son temporales. Y, al decir adiós a todas las cosas, encontramos algo en nuestro interior que nunca se pierde”

“Cada uno experimenta sus pérdidas en su propio tiempo y manera”

“No podemos escapar del pasado. El sufrimiento del pasado suele quedar en suspenso hasta que estamos preparados para descubrirlo”

“Debemos tomar tiempo para lamentar y experimentar nuestras pérdidas”

“Nadie puede decirnos que ya deberíamos haber sanado, o que el proceso va demasiado rápido. El dolor siempre es personal. Mientras sigamos avanzando en la vida y no nos atasquemos, estamos sanando”

“Nadie conoce el futuro. Y, por mucho que lo queramos, no podemos evitar la pérdida, no podemos crear una situación libre de pérdidas”

“La pérdida suele ser una iniciación a la edad adulta. La pérdida nos hace hombres y mujeres auténticos”

“La pérdida es un derecho de paso. Atravesar el fuego para cruzar hacia el otro lado de la vida”

“Atravesamos el fuego y eso nos cambia. Algo sale renovado del fuego, un diamante que ya no es un trozo de roca”

“Pasos para sanar una pérdida:
            - Siente y reconoce la pérdida cuando estés preparado.
            - Deja que la gracia de la negación haga su trabajo; y recuerda que percibirás tus sentimientos cuando sea el momento apropiado.
            - Descubrirás que el único camino para salir del dolor es a través del dolor. Lo entenderás cuando estés preparado para ello.
            - Muchas veces comprender la pérdida lleva años, no días o meses.
            - Descubrirás que puedes aceptar un mundo en el que ha ocurrido la pérdida”

“Incluso sumidos en nuestra más profunda sensación de pérdida, sabemos que la vida continua”

“Tal vez la única certeza acerca de la pérdida es que el tiempo lo cura todo”

“Lo que realmente importa es eterno y es nuestro para siempre. El amor que hemos sentido y el amor que hemos dado nunca se pierde”

sábado, 6 de noviembre de 2010

Las relaciones


Comparto con vosotros fragmentos del libro Lecciones de vida de Elisabeth Kübler-Ross y David Kessler.

“Las relaciones nos ofrecen las mayores oportunidades para aprender lecciones en la vida, para descubrir quienes somos, lo que tenemos, de donde proviene nuestra fuerza y el significado del verdadero amor”

“Ninguna relación es insignificante o accidental. Todo encuentro, reunión o intercambio con alguien, desde la pareja a una anónima operadora telefónica, ya sea breve o profunda, positiva, neutral o dolorosa, es significativa”

“Cada relación es potencialmente importante, ya que incluso el encuentro más trivial con un extraño que pasa a nuestro lado puede enseñarnos mucho sobre nosotros mismos”

“Cada persona que conocemos tiene la posibilidad de impulsarnos a la felicidad, a un cálido lugar de la mente, o a un lugar de lucha e infelicidad. Todas ellas tienen la posibilidad de proporcionarnos un gran amor y grandes relaciones donde menos esperamos encontrarlas”

“Las relaciones no pueden darnos estabilidad ni lo harán”

“Si has sido una persona soltera desdichada, serás un cónyuge desdichado”

“No siempre reconocemos el amor porque lo encasillamos en categorías, y creemos que el amor romántico es la única clase de amor verdadero”

“En vez de intentar encontrar a alguien a quien amar, hagámonos mas dignos de ser amados”

“Al igual que los diamantes en un tambor, unos a otros nos pulimos las aristas en las relaciones”

“Creemos que cuando cambiemos a la otra persona o la relación, tendremos la pareja perfecta y seremos felices. Eso es mentira”

“Con demasiada frecuencia preferimos deshacernos de nuestras parejas, en vez de deshacernos de los problemas. Estas parejas nos ofrecen una oportunidad única para ver nuestros problemas y a nosotros mismos. Eso no significa que haya que soportar una relación violenta. Pero, antes de abandonar a tu pareja, pregúntate si el problema está en ella, en la relación, o en ti”

“Permanecemos en las relaciones que no funcionan por dos razones. Primera, porque esperamos que cambien y, segunda, porque nos enseñaron que todas las relaciones deberían salir bien”

“Hemos de dejar que las personas sean como son. Si se van, tal vez es porque tenían que hacerlo”

“La duración de una relación, o la forma en que termina no es nunca errónea. Simplemente es parte de la vida. En última instancia, hemos de saber ver si una relación ha llegado o no a su fin, y, si ése es el caso, encontrar la mejor manera de terminarla”

“La realidad es que las relaciones son perfectas y nos sanan aunque sólo duren seis meses. Cumplen la función que debían. Cuando ya no son necesarias, se acaban porque su objetivo se ha cumplido”

“No hay errores en las relaciones; todo se desenvuelve como debe ser”

viernes, 29 de octubre de 2010

La auténtica felicidad está dentro de nosotros mismos.


Comparto con vosotros fragmentos de un reportaje publicado en el diario El País.

"Si tu objetivo es el amor, tu resultado será la felicidad"

“lo importante no es qué pueden hacer los demás por nosotros, sino qué podemos hacer nosotros por los demás"

“La vida es tan sabia y generosa que no nos da lo que queremos, sino lo que necesitamos para aprender a ser felices por nosotros mismos. Además, si encuentras el bienestar dentro de ti, todo lo demás viene por añadidura”

“En vez de ponernos a la defensiva, podemos adoptar una actitud más humilde y madura, basada en el reconocimiento de que no sabemos y de que estamos abiertos a aprender. Asumir la propia ignorancia es un trago amargo, pero necesario para poder crecer y evolucionar como seres humanos”

“Sobrevivir a esta grave enfermedad me transformó. Me hizo ver la vida como un regalo. Cambié mi escala de valores y prioridades. Abandoné el control y me permití ser diferente”

“Me he dado cuenta de que las cosas esenciales de la vida son las que no se ven, pues tan solo pueden sentirse cuando vivimos conectados con nuestro corazón”

“La felicidad no tiene nada que ver con lo que tenemos ni conseguimos. De ahí que jamás la encontraremos en la posesión de bienes materiales ni en la consecución de logros profesionales. La auténtica felicidad está dentro de nosotros mismos. El reto es aprender a conectar con ella”

“La paradoja es que tenemos más riquezas que nunca, pero somos mucho más pobres. Prueba de ello es que el vacío existencial se ha convertido en la enfermedad contemporánea más extendida, y el Prozac y el Tranquimacín, en dos compañeros de viaje de muchos españoles”

“Al guiarnos por una serie de creencias erróneas -como que nuestra felicidad depende de algo externo-, dedicamos casi todo nuestro tiempo, dinero y energía a conseguir todo tipo de metas y objetivos, desatendiendo nuestro mundo interior”

“Aquello que no somos capaces de aceptar es la única causa de nuestro sufrimiento”

“La felicidad está relacionada con la aceptación de la realidad; con confiar en la vida, sacándole siempre la lección de aprendizaje y de superación personal que se esconde detrás de cualquier situación que nos toca afrontar”

“El secreto de la felicidad reside en la conquista de nuestra responsabilidad y libertad personales, pues podemos ser dueños de la actitud que tomamos frente a nuestras circunstancias”

“La vida recompensa a quienes hacen las paces con su pasado”

“Nuestro mayor enemigo para ser felices es nuestro egocentrismo. Es decir, querer que la realidad se adapte constantemente a nuestros deseos y expectativas”

“Nuestras emociones, sentimientos y estados de ánimo no tienen tanto que ver con lo que nos pasa, sino con la interpretación que hacemos de lo que nos pasa”

“Cuando aceptamos que somos los únicos responsables de nuestro sufrimiento, nos damos cuenta de que podemos dejar de herirnos, cambiando nuestra manera de pensar y de relacionarnos con nuestras circunstancias”

“El secreto de la felicidad consiste en valorar tu vida tal como es”

“He aprendido que la felicidad -quizá provocada por una sustancia llamada oxitocina- consiste en apreciar las pequeñas grandes cosas que nos pasan cada día”

"La felicidad no está relacionada con lo que hacemos ni con lo que poseemos. Sobre todo porque no tiene ninguna causa externa: es nuestra verdadera naturaleza"

“Somos felices cuando nos aceptamos tal como somos y sentimos que no nos falta de nada, una percepción subjetiva que está muy vinculada con nuestro estado de ánimo"

“El bienestar profundo y duradero que todos anhelamos surge como consecuencia de relajar la mente y conectar con el corazón”

“Cuando eres feliz surge la vocación de hacer felices a los demás”

“Cuando cambias tú, cambia todo lo demás”

“No hay mayor experiencia de felicidad que la que podemos sentir cada uno cuando fluimos con el momento tal y como es”

“La felicidad no es una meta a conseguir, sino un camino a recorrer”