sábado, 6 de febrero de 2016

Ni felices ni para siempre



Clay Newman, experto en psicología transpersonal, es profesor en varias universidades donde da cursos sobre desarrollo espiritual. Este escritor perteneciente a la llamada «literatura gamberra», ha publicado su segundo libro: “Ni felices ni para siempre”.  Es una provocación para que las parejas modernas puedan disfrutar del amor con conciencia, madurez, responsabilidad y libertad.

Fragmentos del libro:

“Lo bueno de tropezar dos veces con la misma piedra es que empiezas a pensar que la piedra no tiene la culpa. Más que victimizarte, empiezas a asumir la responsabilidad de que tú eres el que te has tropezado con ella. Comienzas a observar con detenimiento la piedra y descubres que está justo ahí, en tu camino, para que aprendas algo valioso acerca de ti mismo”

“Aprende a ser tú el amor que quieres ver en tu relación de pareja”

“Por más que te muevan buenísimas intenciones, jamás caigas en el error de decirles a otros cómo ser felices estando en pareja. Del mismo modo que nadie puede enseñarte a amar, tú tampoco puedes transmitir lo que has aprendido a los demás. Aunque los veas sufrir, no interfieras en su relación”

“Te has pasado tantos años viviendo inconscientemente —identificado con el ego— que estás totalmente desconectado de tu Ser. Tu semilla no ha florecido todavía. Es una potencialidad. Por eso no sabes quién eres y estás tan equivocado en lo que crees que necesitas para ser feliz. De hecho, puede que en este preciso instante te sientas vacío e incompleto. No pasa nada. Es natural. Son síntomas de desconexión. Tan solo mira hacia dentro. Recorre el viaje de vuelta hacia tu verdadera esencia. No hay pérdida. Sabrás que has llegado porque ya no buscarás que alguien de fuera te complete”

No ves a tu pareja como es, sino como eres tú. Las etiquetas con las que defines a esa persona dicen mucho más acerca de ti que de ella. Tu pareja te hace de espejo. Al mirarla, te proyectas, viendo tu propio reflejo”

“Si emocionalmente estás en guerra contigo mismo, te pasarás la vida encontrando alguna excusa para entrar en conflicto con tu compañero sentimental, lo que no hará sino perpetuar tu propio malestar. Y no te engañes: todo ese dolor y todo ese sufrimiento no tienen absolutamente nada que ver con el amor, sino con el ego”

“Libérate de toda la ponzoña que te han contado acerca del amor en pareja y atrévete a escuchar a tu corazón”

“Estás convencido de que tu pareja te hace sufrir. Por eso la culpas de tu malestar e insatisfacción. A su vez, ella considera que tú la haces sufrir. De ahí que te culpe a ti de lo mismo. Y hay algunas parejas que se pasan la vida en esta rueda sin fin... La lucha y el conflicto se perpetúan debido a una creencia infantil completamente falsa: «La causa de mi sufrimiento está fuera de mí». ¡Es mentira! ¡Está dentro!”

La realidad es neutra. Lo que no es neutro es la interpretación subjetiva y distorsionada que hace el ego de los hechos en sí, creando tu propia experiencia sobre lo sucedido”

Cuanto mayor es la desconexión de tu esencia, mayor es también la sensación de carencia, escasez, pobreza e incluso miseria. Esta es la razón por la que no importa cuán abundante sea el bien-tener que poseas. A menos que vivas en contacto con tu riqueza interna, seguirás echando de menos algo para sentirte completo”

“Nadie puede hacerte feliz. Del mismo modo, tú tampoco puedes hacer feliz a nadie”

“Muchas veces buscas en un compañero sentimental el antídoto contra tu soledad; sin embargo, en demasiadas ocasiones el remedio resulta mucho peor que la enfermedad”

“No hay amor suficiente en este mundo para sanar el dolor que sientes por no amarte a ti mismo”

“Tu pobreza consiste en necesitar y depender de otro ser humano para poder sentirte bien. El tipo de relaciones de pareja que atraes a tu vida son un reflejo de cómo te relacionas contigo. Ámate a ti mismo con todo tu corazón y no volverás a sentirte solo. Empieza hoy mismo

“Cada vez que te encuentres pensando del mismo modo en que lo hace la mayoría, es fundamental que hagas una pausa y te tomes un tiempo para reflexionar”

“Madura de una vez. La persona con la que compartes tu vida no es tuya. No te pertenece. Está contigo porque quiere. Lo ha decidido libre y voluntariamente. Y es que no hay nadie en este universo hecho para ti, del mismo modo que tú no estás hecho para nadie”

Tu pareja es como es. Y es bastante posible que no cambie nunca (...) No caigas en el error de idealizarla. Y deja de intentar cambiarla. Eso es violencia, no amor. Además, es una batalla perdida de antemano. No busques al hombre o a la mujer perfectos”

“Irónicamente, cuanto más egocéntrica es tu visión del mundo, más tachas de egoístas a quienes te rodean; eso sí, encontrando siempre excusas para justificar tu propio egoísmo. Relacionarse con alguien no quiere decir depender, pero tampoco ir a tu bola. El equilibrio se logra empleando la herramienta de la comunicación para llegar a acuerdos y pactos que fomenten el amor y la libertad en pareja”

“Que nadie se confunda: la llama de la pasión no decae cuando te casas, sino cuando se deja atrás el noviazgo. Es decir, cuando lenta e imperceptiblemente desaparecen el coqueteo, el galanteo, la seducción, los arrebatos, los besos, el afecto, las caricias y la ternura. Y al apagarse definitivamente, terminas acomodándote a la ley del mínimo esfuerzo. Tu relación funciona igual que una flor. Si no la riegas termina marchitándose”

“Poner fin a una relación al mínimo desencuentro es igual de erróneo que perpetuarla cuando ya no hay absolutamente nada que la mantenga unida. No se trata de aguantar, sino de disfrutar. Y para ello no cabe más remedio que concebir tu relación de pareja como un proceso de aprendizaje”

“El primer paso para construir una relación de pareja más satisfactoria es comprender un principio universal: hombres y mujeres comparten un mismo origen; proceden de la misma fuente desde la que han surgido todas las cosas. Sin embargo, mujeres y hombres están movidos por fuerzas distintas. Por más que la cultura pretenda que tu pareja y tú seáis iguales, no tenéis nada que ver”

“Tu pareja no te completa, sino que te complementa”

“En vez de tratar de cambiar al otro, el desafío pasa por aprender lo que tu compañero ha venido a enseñarte. Solo así podrás integrar los polos masculino y femenino que hay dentro de ti, convirtiéndote en un ser humano más consciente y completo”

“Aprende a amarte como nadie nunca te ha amado ni te amará jamás. Solo así podrás salir de esa invisible cárcel llamada «dependencia emocional», cada día con más presos”

Tu mujer no es complicada. ¡En realidad es tremendamente fácil! Todos sus problemas y conflictos emocionales tienen una misma raíz: no sentirse querida por ti”

“La principal razón para emparejarse es sentir el anhelo de aprender, crecer, madurar y evolucionar como ser humano. Si no estás comprometido con ello, no la líes. No juegues con los sentimientos de los demás. O por lo menos déjalos claros desde el principio”

“La pareja puede ser uno de tus grandes maestros en el camino de aprendizaje que es la vida. Emparéjate porque sabes que de este modo crecerás espiritualmente mucho más que estando solo. No en vano, tu compañero te hace de espejo, y ves con nitidez aquello de lo que careces o tienes miedo. Lo cierto es que si cuentas con las herramientas adecuadas, estar en pareja puede ser una de las mayores bendiciones de tu existencia”

“Una pareja de verdad funciona de tal modo que ambos miembros se sienten más felices y realizados que yendo cada uno por su lado. Por eso eligen cada día seguir estando juntos, compartiendo sus vidas con amor. Eso sí, respetando cada uno la individualidad del otro”

“La convivencia genera muchos roces y choques entre egos. Y al no saber lidiar emocionalmente con esta situación, es imposible que haya aprendizaje ni cambio”

“¿Cómo puedes estar bien con tu pareja si no sabes estar a gusto contigo mismo?”

“Una persona que no sabe ser feliz por sí misma es un peligro social; se convierte en alguien que espera que otros le hagan feliz. Y dado que es una reclamación imposible de realizarse, termina pagando su infelicidad con los demás”

La única causa de tu sufrimiento es tu incapacidad de aceptar la realidad. Y para ello necesitas crecer en comprensión, consciencia y sabiduría. Solo así puedes relacionarte sin sufrir ni ser cómplice del sufrimiento ajeno”

“Cada pareja que has tenido ha sido una inmejorable oportunidad para aprender acerca de ti mismo. Y es que son precisamente estos vínculos íntimos los que despiertan lo mejor y lo peor que hay en ti. Si los aprovechas, puedes iluminar tus zonas más oscuras, creciendo y madurando como ser humano. Con cada relación te vas descubriendo

“La vida es un camino de aprendizaje. De ahí que sea esencial elegir a la compañía adecuada. Y no para llegar a un destino en concreto, sino para aprender y disfrutar al máximo del camino”

 La auténtica libertad es una semilla que crece gracias a la confianza, el compromiso y la lealtad

El amor y la libertad son las dos alas de un mismo pájaro. Ambas son necesarias para que tú y tu pareja podáis volar juntos, cada uno por separado"

Es imposible que una pareja sobreviva a menos que cultive la comunicación, la complicidad, la empatía, la flexibilidad, la paciencia, el respeto y la generosidad