miércoles, 25 de febrero de 2009

La vida nos exige

Comparto con vosotros el texto publicado por Marian Benedit en vidapositiva.com

Luchar, pelear, y nunca, a pesar de los problemas, tirar la toalla.

La mejor persona no es la que triunfa, sino la que lucha sin desmayo por conseguir lo que quiere. A veces no queda otra que lanzarse a la más profunda oscuridad para poder ver brillar la luz y soñar lo imposible, para poder encontrar la fuerza para avanzar y entender que hemos llegado a lo más bajo para luego tocar las estrellas con las puntas de los dedos.

Las dificultades de la vida curten, ennoblecen, agudizan el ingenio,forjan caracteres y templan voluntades. Si alguna vez se eclipsa tu alegría, no olvides que el sol brilla incluso en un día nublado.

El que se alimenta única y exclusivamente de pesimismo no vive, solo sufre, porque la montaña está hecha para escalar, el mar profundo para ser surcado y el cielo azul es una invitación permanente para buscar amplios horizontes.

Aunque no lo deseemos, la vida exige entereza cotidiana. Sólo con ella,somos dueños de nuestro destino y capitán de nuestras almas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Todavía estas a tiempo

Comparto con vosotros el texto publicado por Mónica Montero en vidapositiva.com

Si pudiésemos tener consciencia de lo efímera de nuestra vida, tal vez pensaríamos dos veces antes de ignorar las oportunidades que tenemos de ser y de hacer a los otros felices.

Muchas flores son cortadas muy pronto; algunas apenas pimpollo. Hay semillas que nunca brotan y hay aquellas flores que viven la vida entera hasta que, pétalo por pétalo, tranquilas, vividas, se entregan al viento.

Pero no tenemos como adivinar. No sabemos por cuanto tiempo estaremos disfrutando este Edén, tampoco las flores que fueron plantadas a nuestro alrededor. Y nos descuidamos a nosotros mismos y a los otros.

Nos entristecemos por cosas pequeñas y perdemos un tiempo precioso.

Perdemos días, a veces años. Nos callamos cuando deberíamos hablar, y hablamos demasiado cuando deberíamos quedar en silencio.

No damos el abrazo que tanto nos pide nuestro corazón porque algo en nosotros impide esa aproximación.

No damos un beso cariñoso 'porque no estamos acostumbrados a eso' y no decimos lo que nos gusta porque pensamos que el otro sabe automáticamente lo que sentimos.

Y pasa la noche y llega el día; el Sol nace y adormece, y continuamos siendo los mismos. Reclamamos lo que no tenemos, o que no tenemos lo suficiente.

Cobramos. A los otros. A la vida. A nosotros mismos.

Y nos consumimos, comparando nuestra vida con la de aquellos que poseen más.

Y si probáramos compararnos con aquellos que poseen menos? Eso haría una gran diferencia!

Y el tiempo pasa. Pasamos por la vida y no vivimos. Sobrevivimos, porque no sabemos hacer otra cosa.

Hasta que, inesperadamente, nos acordamos y miramos para atrás. Y entonces nos preguntamos: Y ahora?

Ahora, hoy, todavía es tiempo de reconstruir alguna cosa; de dar un abrazo amigo; de decir una palabra cariñosa; de agradecer por lo que tenemos.

Nunca se es demasiado viejo, o demasiado joven, para amar, para decir una palabra gentil, para hacer un cariño.

No mires para atrás. Lo que pasó, pasó. Lo que perdimos, perdimos. Mira hacia adelante!

Todavía hay tiempo de apreciar las flores que están enteras a nuestro alrededor.

Todavía hay tiempo de agradecer a Dios por la vida, que aunque efímera, aún está en nosotros.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Sigue tu destino a donde sea que te lleve

Comparto con vosotros el texto publicado por Marian Benedit en vidapositiva.com

Hay un momento en la vida, en que comprendes que ha llegado el tiempo de cambiar, y si no lo haces, nada jamás podrá cambiar. Comprendes que si al fracasar, no tienes el coraje de comenzar de nuevo, la vida seguirá sin ti.

La dicha no nos acompaña siempre y nuestra vida a veces se torna diferente de lo que nos imaginamos.

No siempre nuestros días brindan lo que esperamos. Sin comprender por qué,a veces toman rumbos tan imprevisibles que ni en tus sueños se hubieran asomado.

Pero igual, si no te animas a escoger un camino, o a realizar un sueño, estás en gran peligro de vagar sin rumbo y perderte.

Más bien que preguntarte con mil ansias por qué tu vida se ha tornado como es ahora,acepta el camino abierto que te espera.

Olvídate de lo que fue, no te confundas. Eso ya pasó. Sólo el presente importa. El pasado es ya una ilusión, y el futuro todavía no existe.

Pero vivimos hoy. Mide tus pasos uno a uno, sin perder la fe, guardando tu valor y confianza. Con tu frente alta, no temas soñar, ni mirar las estrellas.

Un poco más de paciencia, tu vigor volverá y encontrarás tu vía. Una senda más bella y serena de lo que has soñado te llevará adonde quieras que te lleve, cumpliendo todos tus deseos.

No pierdas confianza en tus fuerzas, y toma esa nueva vía. Verás que está llena de alegría, de aventuras y deleite como en tus sueños no imaginaste. Cree en ti.

Todos tenemos adentro una brújula que nos conduce adonde anhelamos. No olvides confiar en tu brújula, consúltala a menudo, porque el conocer su presencia te dará fortaleza para lo que la vida te depare.

No permitas que te desvíen. Pídele la verdad a tu corazón, y te dará la respuesta y el discernimiento para tomar las decisiones que son para ti. Ama a todos, y no esperes agradecimientos.

Haz lo mejor que puedas. Vive cada día en su plenitud. Nadie puede leer el futuro.

Recuerda: para todas tus preguntas, allí en tu fuero interno, a la vera del camino, habrá respuestas más claras, soluciones aceptables.

Hace falta paciencia, y confianza, para alcanzar la meta, solucionar problemas, y realizar sueños.

Aunque por momentos parezca que ya no puedes seguir,conozco tu fortaleza, y sabrás sobrellevar todo lo que la vida te depare.